EL CEIP CLARA CAMPOAMOR DE ATARFE presenta ‘1922. UNA MIRADA AL PASADO’ en el Teatro Municipal la Chumbera

EL CEIP CLARA CAMPOAMOR DE ATARFE presenta ‘1922. UNA MIRADA AL PASADO’ en el Teatro Municipal la Chumbera

«El teatro es uno de los recursos educativos más poderosos que hay»

Bajo la dirección de la maestra de música Esther Crisol, hoy a las 19.00 horas, el CEIP Clara Campoamor de Atarfe presenta ‘1922. Una mirada al pasado’ en el Teatro Municipal la Chumbera

El proyecto comenzó en el curso 2018/19, cuando esta maestra quiso introducir a los niños del Centro Elena Martín Vivaldi de Granada el mundo del flamenco. Los tecnicismos y datos históricos se le escapaban a los niños de doce años, pero no las anécdotas, como que el ‘Tenazas’ llegase a Granada andando desde Puente Genil. A partir de ahí fue creando hasta escribir una obra de teatro en torno al Concurso de Cante Jondo del 22. Este curso ha repetido la experiencia en el centro de Atarfe, donde los alumnos hacen de actores, cantaores, bailaoras, intelectuales, músicos, etc. Hoy sábado, a las 19.00 horas, el CEIP Clara Campoamor de Atarfe presenta ‘1922. Una mirada al pasado’, en el Teatro Municipal la Chumbera. «Una experiencia muy enriquecedora para los niños, desde el punto de vista emocional sobre todo», asegura la maestra. En 2019 Esther Crisol publicó esta obra bajo el patrocinio de la Diputación en la colección ‘Granada Universo flamenco’.

–¿’1922. Una mirada al pasado’ surgió con la idea de conmemorar el centenario?

–En principio no. La obra empecé a imaginarla hace cuatro años aproximadamente con la única intención de trabajar en mi aula de música contenidos relacionados con el flamenco y algunas de las figuras y momentos históricos que admiro.

–¿Por qué en forma de teatro?

–Creo que el teatro es uno de los recursos educativos más poderosos que existen. Es el núcleo perfecto para unir múltiples aprendizajes y también para fomentar el desarrollo personal, por las sensaciones que puede llegar a generar. Debería ser un elemento imprescindible en nuestro currículo educativo.

–Llevan ya tiempo con este proyecto. ¿Siente que la obra se va refinando a medida que avanza?

–Desde luego. Por mi parte voy modificando, añadiendo o quitando detalles para que funcione mejor, pero creo que la madurez se la dan los personajes. Esta vez los intérpretes son alumnos y alumnas de 5º y 6º del CEIP Clara Campoamor de Atarfe. Cada personaje, en función del carácter del niño o niña que lo encarna, adopta distintos talantes y eso es muy interesante. Cada uno le da su toque personal. La obra evoluciona gracias también a eso. Además este tipo de proyectos no saldría adelante si detrás no hubiera apoyos, como en este caso el de todos mis compañeros que se han prestado a colaborar y aportar sus ideas para que la obra salga lo mejor posible.

–¿Cuáles fueron sus objetivos al plantear la obra?

–Fundamentalmente dar motivos a mi alumnado y también al resto del público que quiera disfrutar sin prejuicios, para que aprecien lo que tenemos más cerca, nuestra cultura. No importa si los hechos fueron exactamente así, ni si aparecen personajes o anécdotas imaginarias. La afición por este arte, no está precisamente muy extendida entre nuestra población infantil, de modo que la vivencia es la manera ideal para conseguirlo. Me parece fundamental empezar por dar a conocer a mi alumnado dónde estamos y qué ha pasado. Además de todo esto, quizá el principal objetivo para mi sea el de divertirme inventando.

 

Ensayo con los alumnos y alumnas de Atarfe.
Ensayo con los alumnos y alumnas de Atarfe. / ideal

–Como cantaora y artista. ¿Ha encontrado verdadero talento entre los alumnos que intervienen?

–Todos tienen un talento escondido, solo hay que ayudarles a descubrirlo. El talento es importante, pero también lo es ayudar a verlo y enseñar que el trabajo y la constancia es lo que hace que ese talento brille.

–¿Qué supone para ellos?

–Están muy ilusionados. Para la mayoría pisar un escenario es algo nuevo totalmente. Van a conocer el espectáculo desde atrás, entre bambalinas, no desde el asiento del espectador. Eso es un gran aprendizaje. Además llevan un año muy duro, privados del contacto con los demás, de actividades, de experiencias, así que para ellos, además de la emoción que supone sentirse protagonistas de una historia, poder representar la obra va a ser una «terapia» y una inyección de energía.

–¿Qué le pide a un niño para formar parte del elenco?

–Les pido respetar lo nuestro, tener ganas de compartir, de crecer emocionalmente y la inquietud por aprender, que es bastante.

–¿Se refleja igualmente en su rendimiento en clase?

–Llevan desde que empezó el curso trabajando la expresión oral, corporal, indagando sobre el personaje que interpretan, haciendo tareas de investigación, elaborando biografías de la Niña de los Peines, Miguel Cerón, El Polinario, Fernando de los Ríos, Manuel de Falla, Federico García Lorca, Manolo Caracol, La Macarrona, etc. Esto es un premio después de todo este trabajo. En el resto de áreas, unos estudian más, otros menos, pero la obra se la saben todos de memoria. Es su momento de diversión, sin ser conscientes de la importancia que tiene en su desarrollo integral.

–Se están preparando bastantes actuaciones para conmemorar el centenario. ¿Qué espera de 2022?

–Espero que la vida en general y la cultura concretamente vayan recuperando su espacio y su ser. Con respecto al centenario, sería magnífico que existiera un consenso para crear algo en común, no como un montón de actividades independientes. Si Granada fue foco impulsor del ‘cante con pureza’ gracias a la unión de voces que así lo reclamaron, del mismo modo debería ser la promoción de su aniversario.

JORGE FERNÁNDEZ BUSTOS

FOTO: La maestra y cantaora Esther Crisol. / Lalola
https://www.ideal.es/culturas/teatro-recursos-educativos-20210409205653-nt.html