La participación de las mujeres, esa asignatura pendiente

La participación de las mujeres, esa asignatura pendiente

La vicepresidenta del Consejo Provincial de Igualdad entre Mujeres y Hombres de la Diputación Provincial de Granada, Paqui Fuillerat Pérez, describe las funciones y objetivos del órgano de participación institucional

Hace muchos años que las mujeres tenemos claro que la sociedad no funciona sin nuestra participación. Así, en abstracto y también en lo concreto, no debe perderse de vista que conformamos más del 50 % de la población mundial. 

Se trata de un asunto primordial de derechos, y por tanto se encuentra regulado en el ordenamiento jurídico español a todos los niveles y por orden jerárquico, empezando por la Constitución Española y el Código Civil, pasando por el Estatuto de Autonomía y la Ley de Igualdad andaluza, hasta llegar al más de los humildes Reglamentos de participación de cualquier Consejo Provincial o Local de Igualdad.

Tan importante es la participación de las mujeres en los órganos de decisión de las grandes empresas del IBEX, como la que desempeñan las mujeres que intervienen en la gestión pública. Mención aparte requieren las mujeres que ostentan un cargo de responsabilidad política y que, a pesar de haber superado la barrera de los denominados “puestos  florero” en las listas electorales, continúan luchando contra las estructuras patriarcales que todavía imperan en los partidos políticos, al igual que en el resto de la sociedad.

Naturalmente, no podemos olvidarnos de una labor nunca valorada como profesión que durante décadas se le ha denominado despectivamente “nuestras labores” y que, en la actualidad, se compatibiliza mayoritariamente con una actividad dentro del mercado laboral haciendo que la jornada de las mujeres duplique la de los hombres.

Evidentemente todo el mundo sabe que me refiero a las amas de casa.

En el día a día, muchas mujeres se convierten en las máximas responsables de la economía, adquisición de bienes de primera necesidad, la limpieza, el cuidado y la organización de actividades de las personas mayores, menores y dependientes de la familia. Eso sí que es participación activa social.

Paqui Fuillerat Pérez