Cambio de hora: ¿debemos adelantar o retrasar los relojes?

Cambio de hora: ¿debemos adelantar o retrasar los relojes?

El horario de verano llega el este domingo, 26 de marzo, con el objetivo de ahorrar energía y aprovechar la luz del día

Este domingo 26 de marzo, los europeos tendrán el primer cambio de hora de 2023. Siempre que este momento llega, surge la misma pregunta: ‘¿Debemos adelantar o retrasar nuestros relojes?’.

Para entrar en el horario de verano, es necesario adelantar los relojes en una hora, es decir, dormiremos una hora menos: a las 02:00 horas de la madrugada pasarán a ser las 3:00. En el caso de las Islas Canarias, se adelantarán los relojes a la 01:00 para dejar atrás el horario de invierno en vigor desde el 30 de octubre de 2022. 

De hecho, el año pasado, el Ministerio de la Presidencia publicó una orden ministerial que establece las fechas del cambio de hora para los próximos cuatro años, por tanto la práctica debe permanecer vigente, al menos, hasta 2026.

¿Por qué se cambia la hora? 

El primer cambio de hora se aplicó el 30 de abril de 1916 en Alemania y Austria, pero la medida llegó a España en 1918, resultado de la publicación de un decreto como medida para ahorrar carbón. La práctica se repitió a lo largo de los años, pero no de una forma fija u ordenada.

Con la llegada de la crisis del petróleo en 1974, muchos países, incluyendo España, adoptaron nuevamente los cambios y, desde entonces, los miembros de la Unión Europea adelantan y retrasan sus relojes dos veces al año con el objetivo de promover el ahorro de energía y aprovechar al máximo la luz del sol.

Esta es una temática que genera polémica y divide opiniones. En 2018, el Centro de Investigaciones Superiores (CIS) hizo un estudio y descubrió que el 65% de los españoles encuestados estaban a favor de mantener el horario de verano. 

Por otro lado, la Comisión de Investigación y Energía del Parlamento Europeo divulgó, también en 2018, un informe que decía que, aunque haya ahorros en los cambios estacionales de hora, estos son mínimos y que no hay seguridad sobre los verdaderos beneficios que la práctica ofrece a los Estados miembros. 

¿Tengo que cambiar la hora de todos los dispositivos a mano?

Para evitar madrugones innecesarios (en el caso del horario de invierno) o retrasos (en el de verano), es importante saber cuáles son los aparatos que hacen los cambios de hora por cuenta propia y aquellos que necesitan de ayuda. 

Así, todos los objetos que tienen la indicación de la hora y no estén conectados a internet deben ser cambiados a mano. Es el caso de los despertadores analógicos, relojes de pared y hasta determinados electrodomésticos. Por otro lado, aquellos dispositivos con un sistema operativo moderno son capaces de adaptarse al nuevo horario y no hace falta preocuparse con ellos.