Uno de cada tres altos cargos en la Administración es mujer

Uno de cada tres altos cargos en la Administración es mujer

Navarra es la única Comunidad Autónoma donde las mujeres son más numerosas que los hombres. En los Departamentos de Políticas Sociales las mujeres ocupan un 52% de los altos cargos. En Defensa y Asuntos Exteriores sólo representan un 2% y un 9%, respectivamente

Las mujeres van ganando terreno en los puestos de responsabilidad dentro de la Administración Pública española, aunque levemente. En 2006, el 20% de los principales órganos de gobierno de la Administración General del Estado -Presidencia, Vicepresidencia, ministerios, secretarías de Estado y direcciones generales- estaban en manos de las mujeres. En 2016, una década después, esta tasa sólo ha escalado hasta el 22%.

En el caso de las Comunidades Autónomas, la estadística es más positiva en aras de alcanzar la paridad de los cargos públicos, ya que en 2006 la proporción de mujeres presidentas y consejeras de las comunidades era de un 33% y, 10 años después, es del 42%.

Según ha podido constatar EL MUNDO a partir de los datos oficiales disponibles en el Portal de la Transparencia, de los recogidos por el Ministerio de Administraciones Públicas y de los informes de las diferentes CCAA, en 2016 se contabilizan un total de 1.847 altos cargos en la Administración. De ellos, 620 son mujeres, 1.215 hombres y 12 aún estan por asignar. En otras palabras, el 34% de los directivos del sector público en nuestro país son mujeres. O, lo que es lo mismo, hay una mujer por cada tres hombres en la Administración.

Para el análisis de los altos cargos públicos se ha tenido en cuenta a los directivos de la Administración general desestimando así a los presidentes, directivos y gerentes del sector público empresarial y fundacional, así como de los entes públicos y organismos autónomos adscritos a cada departamento.

La fotografía del peso de la mujer entre los puestos directivos de nuestro país varía mucho, sin embargo, de una comunidad autónoma a otra o si se analiza sólo en la Administración General del Estado.

Así, Navarra es la única región donde abundan más las mujeres que los hombres entre los altos cargos de su Administración: Cuenta con 22 mujeres en sus órganos de gobierno, lo que representa el 52% del total.

Le siguen Extremadura con un 47%, Murcia con un 46% y Andalucía con un 45%. No hace falta hacer hincapié en el hecho de que tanto la Comunidad Foral de Navarra como la andaluza, además de copar los primeros puestos de este ránking, también están presididas por mujeres, la nacionalista Uxue Barkos y la socialista Susana Díaz.

La Administración que más se aleja de la paridad es la central, ya que únicamente el 16% de sus altos cargos son mujeres. Un porcentaje ligado, en gran parte, al hecho de que la gran mayoría de los puestos de dirección del Ministerio de Defensa y de Asuntos Exteriores los ocupan varones.

Con respecto a la tipología de los cargos que desempeñan las mujeres en sus respectivos gobiernos, prima la función de directora general con un total de 208, seguido del puesto de consejeras, que suma 69. En cambio, si atendemos a la proporción entre mujeres y hombres solamente un 34% de ellas son directoras generales y un 44% son consejeras. Para apreciar una mayor igualdad entre ambos sexos, hay que detenerse en la cartera de Vicepresidencia (50%), de jefe de Gabinete (46%) y de Secretaría técnica (45%).

Y en cuanto al área de actuación, el mayor número de mujeres están destinadas a Economía, Empleo, Industria y Hacienda. Sin embargo, en comparación con los hombres, las mujeres representan únicamente el 34% en estas materias.

El porcentaje se dispara cuando se trata del departamento de Políticas Sociales. Aquí hay mayoría femenina y es que éstas representan el 52% de los altos cargos asignados a esta materia. Una cifra que contrasta con Defensa y Asuntos Exteriores donde la presencia de mujeres solamente alcanza el 2% y el 9% respectivamente.

Si analizamos la evolución de la mujer dentro de la Administración Pública, los cambios más significativos a nivel nacional se aprecian en los ministerios, en la Vicepresidencia y en las secretarías de estado.

Mientras que en 2006 había el mismo número de ministros que de ministras (nueve en cada bando), en 2016 la desigualdad es patente. Solamente hay cuatro ministras de un total de 13: Fátima Báñez, Ana Pastor, Soraya Sáenz de Santamaría y Isabel Tejerina. Es decir que en 10 años las ministras han pasado de ser el 50% al 31%.

Bien distinto es el caso de las secretarías de Estado, ya que en 2006 un 23% de las mismas recaían en manos de las mujeres y una década después esta cifra es del 31%.

En esta línea está la Vicepresidencia, ya que en 2006 había una por cada sexo y en 2016 únicamente consta la de Soraya Sáenz de Santamaría que a su vez, es la ministra de la Presidencia.

Sobre la progresión en el ámbito autonómico, las proporciones son positivas tanto a nivel de Presidencia como de consejerías. Mientras que en 2006 Esperanza Aguirre era la única presidenta de una comunidad autónoma, en 2016 hay cuatro: Francina Armengol, Uxue Barkos, Cristina Cifuentes y Susana Díaz. De esto modo, la proporción de mujeres como máximo órgano de una comunidad autónoma ha pasado de representar el 5% del total al 21%.

En el caso de las consejerías, la proporción de mujeres también se dispara y es que en 2006 el 35% de las consejerías estaban dirigidas por una mujer y 10 años después la cifra es del 46%.