EL VOLCÁN DE SIERRA ELVIRA: ¿REAL O LEYENDA?
La provincia de Granada es una tierra de historia, cultura y, sobre todo, leyendas. Entre las muchas historias que han perdurado en el imaginario popular, destaca la del supuesto “volcán de Sierra Elvira”. ¿Realmente existe un volcán oculto en esta sierra, o se trata de un mito alimentado por el miedo y la falta de información en un momento de crisis?
El origen de la leyenda: el terremoto de 1956
La historia del volcán de Sierra Elvira se remonta al 19 de abril de 1956, cuando un devastador terremoto sacudió los municipios de Atarfe y Albolote. Con una magnitud de 5,0 en la escala de Richter, el seísmo dejó 13 muertos, 74 heridos y más de 3.000 edificios dañados. La población, atemorizada por las continuas réplicas, buscaba explicaciones a lo sucedido, y fue en este contexto de incertidumbre cuando nació el rumor de que un volcán oculto estaba despertando bajo la sierra.
El detonante de la leyenda fue un artículo publicado por el diario estadounidense The New York Herald Tribune, en el que se mencionaba la existencia de una cueva en Sierra Elvira de la que supuestamente emanaban “corrientes de aire, fuego y piedras”. Esta afirmación, tomada fuera de contexto y amplificada por el miedo colectivo, desató el pánico entre los granadinos. ¿Era posible que un volcán dormido estuviera despertando, causando los terremotos?La sima de Raja Santa y las emisiones de vapor
El supuesto “volcán” de Sierra Elvira no es más que una interpretación errónea de un fenómeno geológico natural: la sima de Raja Santa. Se trata de una cueva de más de 100 metros de profundidad, en cuyo interior hay un lago de aguas termales con temperaturas de entre 25 y 35 grados.
Las emisiones de vapor que se observaban en la zona no eran indicios de actividad volcánica, sino el resultado del contacto entre el aire frío exterior y el agua caliente del acuífero subterráneo. Este proceso de condensación creó columnas de vapor que, en medio de la confusión posterior al terremoto, fueron interpretadas como señales de erupción volcánica.
Un grupo de espeleólogos granadinos investigó la sima y desmintió rotundamente la existencia de un volcán. Su estudio quedó reflejado en el libro En busca del volcán de Sierra Elvira (2007), donde se explica cómo la geología de la zona y la formación de la sierra no corresponden a estructuras volcánicas.
Sierra Elvira: formación geológica y ausencia de actividad volcánica
Para comprender mejor por qué no hay un volcán en Sierra Elvira, es importante conocer su composición geológica. Esta sierra está formada principalmente por rocas calizas, que se originaron por la acumulación de sedimentos marinos hace millones de años. No hay presencia de rocas ígneas, que son las típicas en regiones volcánicas.Además, Sierra Elvira se encuentra cerca de fallas activas responsables de los terremotos que han afectado a Granada a lo largo de su historia. Esto explica la sismicidad de la zona, pero no implica la existencia de un volcán. De hecho, ningún estudio geológico ha detectado actividad magmática en la región.
Una leyenda que sigue viva
A pesar de las pruebas científicas que descartan la existencia de un volcán en Sierra Elvira, la historia sigue viva en el imaginario colectivo. La apariencia cónica de algunas de sus cumbres, las grietas de las que emanan vapores y el recuerdo del terremoto de 1956 han contribuido a mantener el mito.
Hoy en día, la sima de Raja Santa es un punto de interés para los espeleólogos y aventureros que buscan explorar sus profundidades. Sin embargo, su acceso está restringido, ya que en el pasado se produjeron accidentes que llevaron al Ayuntamiento de Atarfe a cerrarla temporalmente.
Conclusión: ¿realidad o ficción?
El “volcán de Sierra Elvira” es, sin duda, una leyenda construida a partir del miedo y la desinformación. No existe ninguna evidencia científica que confirme su existencia, y las emisiones de vapor tienen una explicación natural relacionada con las aguas termales subterráneas. Sin embargo, esta historia sigue siendo un fascinante ejemplo de cómo los mitos pueden surgir en tiempos de incertidumbre y perdurar en la memoria de una comunidad.
Granada, tierra de cuentos y misterios, nos recuerda una vez más que la realidad y la leyenda a menudo se entrelazan, creando historias que, aunque no sean ciertas, forman parte de nuestra identidad cultural.
Enrique Fernández De Píñar Garzón