Leche sin lactosa, pan sin gluten… «Estamos viendo niños con anemia por culpa de las modas de alimentación»

Los pediatras advierten de que en su ánimo por darles alimentos «de matrícula de honor», algunas familias están afectando la salud de sus hijos

El 77% de los alimentos para niños menores de 3 años que se venden en España mejor se quedaban en el estante. Es la rotunda y preocupante conclusión a la que han llegado los autores de un estudio sobre nutrición infantil, pertenecientes a la Universidad Rovira i Virgili, el Instituto de Investigación Sanitaria Pere Virgili y el CIBER de Obesidad y Nutrición. El trabajo, publicado en la ‘European Journal of Pediatrics’, analiza más de 800 productos entre purés, lácteos, snacks y bebidas. Entre los «problemas nutricionales repetitivos» que han hallado figuran un elevado contenido en azúcares añadidos (un 60% de los productos), deficiencia de proteínas (en uno de cada cuatro alimentos salados), poca densidad energética, además de «estrategias de marketing que inducían a error porque mostraban nombres de productos confusos, como por ejemplo ‘ternera con zanahoria’ en casos en los que la ternera era un ingrediente minoritario».

Eso es lo que dicen los estudios. Pero en las consultas del pediatra los médicos ven mucho más y alertan de un «aumento de modas nutricionales sin evidencia científica que están teniendo impacto en la salud infantil». «Hace unas décadas, la preocupación de los padres, que tenían tres o cuatro hijos, era que pudieran darles proteína de calidad, que estuvieran gorditos… Hoy, que muchas familias tienen un solo hijo, lo que pretenden es proporcionarles una alimentación de matrícula de honor». Un noble empeño cuyo resultado no es tal, advierte Marta Castell, coordinadora del grupo de trabajo AEPAP Gastroenterología, Nutrición y Endocrinología infantil. La especialista alerta sobre las modas en cuestión de nutrición que más están afectando hoy a la salud de los más pequeños.

  • Sin gluten

«Comer sin gluten está de moda. Y muchas familias en las que el padre o la madre son celíacos deciden suprimir el gluten en la alimentación de sus hijos». Pero no deben quitárselo salvo indicación médica. «El problema es que se lo quitan y buscan productos sustitutos que no solo son más caros, sino generalmente peores, ya que incorporan más grasa y azúcares para lograr una esponjosidad similar a la de los productos con gluten». Advierte también Castell sobre el sobrediagnóstico. «El exceso de consumo de ultraprocesados y el estrés hace que muchas personas sufran dolor abdominal y se está achacando a veces erróneamente al gluten».

  • Lactosa

Explica la doctora que, a medida que cumplimos años, «nuestra capacidad para metabolizar la lactosa disminuye». La cuestión es que muchas familias la están eliminando de la dieta de sus hijos pequeños, a los que dan leche ‘sin lactosa’, «que es más procesada y más dulce». No lo recomienda salvo que haya enfermedad asociada a esta circunstancia y, como todo el mundo no tolera igual la lactosa, la experta propone ajustar la dosis. «Se puede recurrir a yogures, queso curado, que tienen menos cantidad de lactosa que la leche y, en cantidades adecuadas, son alimentos saludables».

  • Bebidas vegetales

Unida a la moda ‘sin lactosa’, otra: la de las bebidas vegetales. «Hay que precisar que son muy diferentes. La de arroz, por ejemplo, está contraindicada para los niños por el riesgo de contaminación por arsénico. La de avena es muy poco aconsejable antes de los 2 años porque es baja en calorías, tiene poco hierro y poca proteína y, teniendo en cuenta que el 30% o el 40% del alimento de un bebé a esa edad es leche, no conviene sustituir la lactancia materna, la leche de fórmula o la de vaca por la de avena. En el caso de las leches de coco y anacardos, son ricas es grasas pero bajas en proteínas. Y con las de soja sucede que a nivel priteico y calórico es la que más se asemeja a la de vaca, pero tiene menos calorías y no es aconsejable que esa sea la base alimenticia en niños, que cuando son pequeños muchas veces están enfermos, toman antibiótico y solo les apetece la leche».

2,2 % de los niños españoles de entre 6 y 9 años tienen sobrepeso, según los datos del último estudio Aladino, correspondientes a 2023.

15,9 % de los escolares de esa edad sufre sobrepeso. En el estudio han participado 12.678 escolares de 296 centros de educación Primaria de España.

6 años es el grupo de edad donde se registra la mayor prevalencia de obesidad severa. El 61,7% de los niños obesos no come fruta fresca a diario.

Es tal la magnitud del problema que la pediatra asegura que cada vez más atiende en consulta «a menores desnutridos, con anemia, con falta de ganancia de peso o con deficiencia de hierro, motivado en buena parte por estas bebidas que tanto han potenciado los influencers». Por eso, advierte, «los pediatras deberían incluir hoy en su catálogo de preguntas habituales a los padres qué tipo de leche toman sus hijos»

Yolanda Veiga

https://www.ideal.es/vivir/nutricion/viendo-ninos-anemia-culpa-modas-alimentacion-20260322113439-ntrc.html