La nueva moda de TikTok de beber agua caliente en ayunas: lo que la ciencia dice (y lo que no)
Herencia de la cultura oriental, desvelamos cuánto tiene de beneficiosa esta recomendación
TikTok es una fuente inagotable de modas. La última tiene que ver con lo que desayunamos. Resulta que ahora hay cientos de perfiles que nos aconsejan que, nada más pongamos un pie en el suelo, nos tomemos un buen vaso de agua… ¡caliente! Así, a palo seco. Sin ninguna infusión de por medio. Al parecer, según dicen todos estos perfiles, es buenísimo para nuestro sistema digestivo.
A Gonzalo Guerra, director del Centro Médico-Quirúrgico de Enfermedades Digestivas (CMED) de Madrid, no le pilla por sorpresa el tema. Muchos de sus pacientes se lo han preguntado antes de verlo en las redes. Y también ha visto estudios científicos sobre este asunto. Así que no queda otra que descartar que se trate de una chorrada más de esas que se hacen virales. Otra cosa es si realmente es tan buena como lo venden.
De entrada, lo que sí se puede decir alto y claro es que beber agua caliente en ayunas «no provoca ningún perjuicio ni daño en nuestro estómago o en nuestro intestino». Aunque es importante precisar la temperatura: caliente sí, hirviendo no, señala el especialista. «Está demostrado que el consumo de tés a mucha temperatura se asocia con determinadas patologías del esófago», prosigue. Una situación que se ha visto, sobre todo «en las culturas orientales, que consumen mucho más té que nosotros».
Desde Oriente
Precisamente, de ellas viene esta recomendación que ahora triunfa en TikTok. En China es una práctica arraigada a la que se le atribuye un mayor bienestar físico. Se dice que favorece la digestión, que también mejora la circulación y que facilita que expulsemos las toxinas del cuerpo. Y en la rutina ayurvédica, un sistema médico tradicional y pseudocientífico originario de India, es una práctica fundamental que estimula «el fuego digestivo y equilibra los doshas», entre otras cosas.
La cifra
36-38 grados
es la temperatura a la que se encuentra nuestro estómago. Es importante evitarle choques térmicos para que la digestión sea adecuada.
Con esas ideas de referencia, ahora lo recomiendan muchos ‘influencers’ de estilo de vida y hábitos saludables. Desde el CMED tiran de la ciencia para llegar al fondo del asunto. «No hay estudios que corroboren fehacientemente todos estos hechos», señala Guerra. Sin embargo, sí existen casos publicados donde beber agua caliente ha tenido «algún posible beneficio» en determinados «trastornos digestivos funcionales, especialmente a nivel intestinal».
– ¿Y qué hay de sus poderes detoxificantes?
– No es algo especialmente demostrado. Es decir, el agua per sé ya lo tiene, nos ayuda a depurar toxinas a base de forzar la función del riñón. Y determinadas infusiones también pueden tener un efecto beneficioso sobre nuestro hígado. Pero que la temperatura del agua sea más alta o más baja no está claro que pueda mejorar o aumentar el efecto.
Cuidado con el frío
Lo que sí está más claro –«y sobre lo que hay alguna publicación más»– es que la temperatura del líquido influye en la digestión. Concretamente, «el consumo de agua, infusiones o líquidos calientes puede ayudar a que sea mejor». Vamos, que ese consejo tan de abuela de no beber nada muy frío porque luego nos va a doler el estómago sí tiene base. «Nuestro estómago está a entre 36 y 38 grados», explica el médico. Si tomamos un refresco a 10, se produce un «shock térmico» que puede hacer «que nuestra mucosa gástrica se resienta o que se contraigan el estómago y el intestino».
Otro de los puntos que todos estos creadores de contenido resaltan sobre la práctica de beber agua caliente en ayunas es que también ayuda a ir al baño. Y nadie va a poner en duda si a determinadas personas les sucede. Pero si buscamos realmente ese efecto, deberíamos tener en cuenta otros estudios (son bastantes, el último es de marzo de 2024 en mujeres sometidas a una cesárea): los que indican que para eso en concreto, mejor tomemos un buen café solo, cargadito, y ya tenemos nuestra visita al váter asegurada. La razón no está clara pero, ¿a quién le importa eso?
Así debe ser tu desayuno para tener a tu estómago contento

Más allá del agua caliente en ayunas, sí hay ciertas pautas que pueden ayudarnos a hacer de nuestro desayuno una comida feliz. «Hay que comer despacio, masticar bien y no ingerir grandes cantidades de comidal. Pero debemos aplicarlo especialmente por las mañanas», señalan desde el Centro Médico-Quirúrgico de Enfermedades Digestivas (CMED) de Madrid. La razón es facilitarle a nuestro estómago su propio despertar. «A esas horas, nuestro aparato digestivo ha pasado mucho tiempo en ayuno y nuestro estómago se encuentra vacío».
Eso respecto al cómo, pero también hay cosas que podemos hacer respecto a qué comer en esas primeras horas del día. Porque seguramente ya te habrás dado cuenta de que no todo sienta bien tan pronto: hasta el zumo de naranja puede ser contraproducente y darnos ardores. «Lo mejor es evitar alimentos muy condimentados y con mucha grasa», señala el experto. Y, a ser posible, que no estén muy fríos. «Busca cosas de fácil digestión, proteína no muy especiada, algo de pan tostado, fruta y bebidas tipo infusión como té o manzanilla».
-¿Y el café?
– También. Tiene altos beneficios y muchas propiedades antioxidantes para nuestro organismo.