El PSOE no gana, pero no pierde. El PP no pierde, pero no acaba de ganar

Termina el escrutinio. En la victoria de Juanma Moreno Bonilla resuena el ¡uy! de los goles que canta la grada y se escapan por milímetros. Para muchos, las andaluzas eran un duelo entre el alma moderada del PP y la que quiere tirarse al monte, con la imagen de Vox en el retrovisor. ¿Qué es lo que frena a Vox? ¿El perfil moderado de Moreno o la versión provocadora de Isabel Díaz Ayuso? Pero es una pregunta trampa porque, ¿frena a Vox convertirse en Vox? ¿No merece la pena plantear un proyecto propio, creer en él y defenderlo con consistencia? Quizás la atracción de lo macarra tenga que ver con la falta de poso y de proyecto. Es más sencillo sumarse al ruido que construir. Atacar al otro, que defender un plan propio y coherente.

Cuando los del ruido sientan la tentación de leer la pérdida de la mayoría absoluta como un fracaso de la moderación, lo harán de nuevo mirando a Vox. Como si Vox no mantuviera los números de 2022, sin apenas obtener ganancia de la pérdida del PP. Sin ver que el bloque de derechas sigue sumando, pero ha retrocedido. Por si acaso, Moreno Bonilla agradeció a Alberto Núñez Feijóo y a la dirección nacional su implicación, haciéndolos partícipes de la victoria. Subrayando, como quien no quiere la cosa, que en estas elecciones no jugaba sólo Andalucía.

En el bloque de izquierdas, el PSOE salva los muebles con tristeza y por los pelos. Como en Aragón, ese consuelo sólo vale si toma forma de apuesta a largo plazo, de compromiso de construir desde el terreno. A la izquierda del PSOE, alivio y euforia. Por Andalucía respira por mantener resultado y grupo después de asomarse a la insignificancia en el primer compás del recuento. Adelante Andalucía celebra con la sonrisa más sincera de la noche. La de la única opción que crece y gana a sus expectativas.

Andalucía cierra una ronda de elecciones autonómicas que deja impresiones de cara a las generales en las que todos piensan. El PSOE no gana, pero no pierde. El PP no pierde, pero no acaba de ganar. Vox crece en ruido y en sensación de haber tocado techo. A la izquierda del PSOE, irregularidad y un mensaje claro: la dispersión diluye. Frente a las señales de terreno quemado, los proyectos que se perciben cercanos y próximos al terreno y los que suenan a nuevo y definido, recogen el voto.

El domingo, Adelante Andalucía y Por Andalucía obtuvieron casi 89.000 votos más que Vox. En unas generales en las que la tercera plaza se intuye decisiva, esta ronda autonómica parece dar argumentos a la propuesta de Rufián.

Pilar Mera

FOTO: El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno.

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