Llegué para enseñar… y Atarfe terminó enseñándome a vivir

Señora alcaldesa, concejal de Fiestas, miembros de la Corporación Municipal, representantes de las asociaciones y colectivos, queridas vecinas y vecinos de Atarfe: buenas noches.

Y gracias a todas las personas que, de un modo u otro, han hecho posible que hoy me encuentre aquí para pregonar las fiestas de nuestro pueblo. Durante muchos días me pregunté qué podía deciros esta noche. Y al final me decidí por la acepción del diccionario que dice: “Alabanza hecha en público de alguien o de algo”.

Y yo quiero alabar en público a tantos atarfeños y atarfeñas con los que he compartido proyectos, porque ninguno de esos proyectos fue solo mío. Todos tuvieron nombres y apellidos. En todos había atarfeños y atarfeñas que compartieron su tiempo, y su ilusión para hacer de Atarfe un pueblo mejor. Permitidme que os hable de nosotros.

De los maestros que soñaban con otra forma de enseñar.

De las alumnas y alumnos que llenaban las aulas de preguntas. De quienes hicieron posible Radio Ilíberis.

De quienes trabajaron por la cultura en momentos muy difíciles. De quienes llenaron de vida el deporte.

 De quienes investigan nuestra historia.

De quienes escriben cada día la memoria de nuestro pueblo.

De quienes levantan una caseta con la misma ilusión desde hace treinta años.

De las mujeres de AURA, que fueron capaces de unirse para poder salir de sus casas y reivindicar su papel en nuestro pueblo. Pioneras del feminismo, ahora que cumplen 35 años luchando por la igualdad: Carmen Pérez, Paqui Fuillerat, Alicia Calero, Carmen Sánchez Ocón, Ana Jiménez, Carmela Rodríguez, Mª Ángeles Molina, Felisa Sierra, Conchi y Paqui Díaz (las canalas), Mari Rosa García, Ana Meli Toro.

Dicen que uno nunca olvida el lugar donde nació. Yo añadiría algo más: tampoco se olvida el lugar donde uno decidió vivir. Porque hay pueblos donde se nace, como se dice aquí, “atarfeños de toda la vida”, pero también hay pueblos que, sin pedir permiso, terminan instalándose para siempre en nuestro corazón. Como a mí me ocurrió con Atarfe. Hace casi cincuenta años llegué aquí siendo un joven maestro. Llegué pensando que venía a enseñar. Y hoy puedo decir, con el corazón en la mano, que ha sido Atarfe quien me ha enseñado lo más importante: vivir.

Era el curso 1977-1978. Venía cargado de ilusiones, de incertidumbres y de esa mezcla de respeto y entusiasmo con la que todos comenzamos nuestra vida profesional. No podía imaginar entonces que aquel destino, que parecía uno más en mi carrera docente, acabaría convirtiéndose en el destino de mi propia vida.

Unos años después, Paqui mi compañera, y yo firmábamos la compra de nuestra casa aconsejados por Paqui Sánchez. Y comprendimos que aquel día no comprábamos únicamente unas paredes y un tejado. Estábamos comprando una forma de vivir, un sentimiento de pertenencia y el lugar para construir el futuro.

Desde entonces, Atarfe dejó de ser el pueblo donde trabajaba y se convirtió en el pueblo que elegí para vivir.

 Aquí nacieron dos de nuestros hijos Pablo y David (atarfeños de toda la vida) ya que Israel, el mayor, vino con 3 años.

Aquí crecieron nuestros sueños. Aquí encontré amistades que hoy considero parte de mi familia, porque la vida no siempre nos hace hijos de la tierra donde nacemos. A veces nos convierte en hijos del lugar donde aprendemos a querer.

Y yo aprendí a querer a Atarfe; un Atarfe muy distinto al de hoy en el que la Vega marcaba el ritmo de la vida, las Canteras eran un torniquete repetitivo en nuestra vida cotidiana, las acequias llevaban el agua entre los cultivos, las vecinas y vecinos se conocían por su nombre. Las niñas y los niños llenaban las calles de juegos al caer la tarde. Y las conversaciones se alargaban en las puertas de las casas cuando el calor del verano daba un respiro. Y si no, que se lo pregunten a mi vecina Mari Jiménez y a Manolo Ortiz, la de noches que hemos compartido junto con nuestras familias dándonos las dos de la madrugada sentados en la calle mientras nuestros hijos jugaban.

Por eso esta noche cuando comienzan nuestras fiestas de 2026 y de este lugar privilegiado como es el balcón de nuestro Ayuntamiento, quiero dedicar este pregón a lo mejor que tiene Atarfe : a vosotros atarfeños de toda la vida y a quienes con vosotros hemos ido construyendo a lo largo de estos años un pueblo mejor.

Mi destino como maestro me trajo a Atarfe. Aquí tuve la inmensa fortuna de encontrar a una persona que marcaría mi manera de entender la educación y la vida: D. Antonio Ramos. No era simplemente el director del colegio. Era un hombre que confiaba en las personas. Cada vez que llegábamos a su despacho con una idea, a veces una locura, escuchaba, sonreía y terminaba diciendo: —Adelante, vamos a intentarlo.

Aquellas palabras eran mucho más que una autorización. Significaban confianza, libertad y respeto por el trabajo de las maestras y maestros. Y, sobre todo, una forma de entender la educación basada en despertar la curiosidad, la creatividad y el entusiasmo del alumnado.

Gracias a esa libertad nació la Cabalgata del Día del Niño, una iniciativa que llenó las calles de Atarfe de ilusión y convirtió la escuela en una auténtica fiesta para los más pequeños. Y poco después llegó otra idea que muchos seguís recordando: el Ajedrez Viviente. Una representación de aquella serie Raíces que estaba conmoviendo al mundo. No se trataba solamente de jugar. Se trataba de comprender. De ponerse en el lugar de quienes habían sufrido la esclavitud. De descubrir el valor de la libertad. Y con la libertad hacer de Atarfe un pueblo más comprometido y desarrollado.

 Mi agradecimiento a la labor de las maestras y maestros, tan poco reconocida en estos tiempos, pero tan necesaria para que cada uno nos desarrollemos como personas y hagamos grande nuestro pueblo.

Cuando vuelvo la vista atrás no recuerdo solamente un colegio. Recuerdo los nombres y los rostros de quienes compartieron conmigo la hermosa tarea de educar. Permitidme que los nombre, porque también ellos forman parte de la transformación de Atarfe. Dª Palmira, D. Manuel Barranco, D. Octavio, D. Onofre y D. Jesús, D Rafael, D. Ángel y Dª Maribe, D. José Maria y Dª Gloria, Dª Mariana y D. Miguel, D. Luis y D. Joaquín las señoritas Encarnita Yebra y Amparo, Alberto Granados, Alfonso Fiestas, Miguel Arcos, Paqui Calvo, Mari Carmen García, Antonio Lucena, PIlar Fernández y más recientemente Juan Diego Valero, Paqui Higueras, Montse Foronda, Carmen Mari Martínez, Isabel Gómez Arroyo, Jorge González, Oscar Granados, Fran Valenzuela, Agustín, Inma, Mari Nati, Violeta, Jesús, Ana Costela, Nieves, nuestro apoyo de Mari Macías y Nani y el profesorado de educación de adultos Antonio Requena, Marta Pérez y María Sánchez.

 Pero no podemos olvidarnos de las familias. Muchas madres y padres de las asociaciones implicadas en todo lo que se proponía como Rosa Franch, Asunción Fernández, Manolo Rajoy, Paqui Fuillerat, Loli Godino, Isabelita González, Rosa Jímenez, Nuria Bruguera, Encarnita Fernández, Francisco Rivera, Manuel Sierra, Maria Jesús Ruiz, Ana Castro, Cristina Morillas, Edelmira, Beatriz Lechuga y muchas más personas que lucharon, luchan actualmente y lucharán por una educación pública de calidad y de compromiso con Atarfe.

No puedo olvidar a quienes compartieron conmigo las tareas de dirección: Cecilio Martín, Antonio Ramírez, Marta Pérez, Mari Nati Molina, Jesús Gutiérrez, Antonio María López, Antonio Rafael López, Jose Ángel Campos, Constantino Solís, que con el apoyo de Juan de Dios Fernández hemos estado trabajando continuamente para que Atarfe tuviera una educación de calidad.

Hoy las atarfeñas y atarfeños, tenemos que celebrar que el CEIP Dr. Jiménez Rueda, en este próximo curso 2026/27, cumplirá 50 años de su traslado al actual edificio. Y que hace 30 años se crearon los centros Medina Elvira y Atalaya, y posteriormente hace 20 años el centro Clara Campoamor.

 Juntos hemos tenido el privilegio de educar a varios niños y niñas. que hoy sois ya padres, madres e incluso abuelos y abuelas y que formáis parte de la historia viva de Atarfe y que sois sin duda el mejor regalo que esta tierra me ha concedido.

Pero mi relación con Atarfe nunca terminó al sonar el timbre a la salida del colegio.

La educación me enseñó que un pueblo también se construye fuera de las aulas.

 Por eso participé en asociaciones, colaboré con colectivos, asumí responsabilidades públicas y tuve el privilegio de contribuir al nacimiento de proyectos culturales que todavía forman parte de la vida de nuestro municipio.

 Fui Concejal de Cultura entre 1983 y 1987. Y esta etapa me permitió poner en marcha distintas iniciativas. Entre ellas recuerdo especialmente la creación de Radio Ilíberis, que pronto cumplirá cuarenta años; la inauguración de la Casa de la Cultura en 1987, que hoy es sede de la Asociación Artística y Cultural Ciudad de Atarfe; el homenaje al torero el Atarfeño en el 50 aniversario de su muerte; las primeras Escuelas de Verano; la apertura de la Biblioteca Municipal en la Casa de la cultura ; la creación del Centro Cultural Infantil en las antiguas escuelas de D. Jesús; la puesta en marcha de distintas Semanas Culturales y Semanas del Cine; y la publicación del libro La repoblación de la Vega de Granada en tiempos de Felipe II. Atarfe (1572-1593), de D. Manuel Barrios.

 Y Todo esto fue posible gracias a quienes se implicaron en estas actividades. La historiadora Fuencisla Moreno, el escultor Miguel González, el forjador Antonio Torres, el maestro y pedagogo Antonio Luzón, empresarios como Ignacio Carvajal Olmedo y Consuelo Ballesteros Morales, Rosa María Rojo con su taller de decoración, Juan Ruiz y sus trabajos manuales, Salvador y Enrique Bonet con su taller de tebeos, Luisa Mª Castellanos con sus clases de baile, Miguel Martínez Hita con sus clases de pintura, Francisco Javier Sánchez con su gimnasia deportiva,  Honorio Cobos como psicólogo, César Linari con su taller de guiñol, el grupo de ecologistas locales Falco, y cómo no, los muchos colaboradores de Radio Ilíberis.

El 26 de mayo de 1987, se creó la asociación que dio lugar a la puesta en marcha de Radio Ilíberis. Por aquellos estudios pasaron decenas de jóvenes que regalaron su tiempo de forma totalmente voluntaria.

 Allí aprendieron radio, pero también aprendieron compañerismo, responsabilidad, amistad y compromiso con Atarfe. Fue una etapa extraordinaria- Radio Ilíberis llegó a convertirse en un ejemplo para muchas radios municipales de la provincia.

 Quiero expresar mi agradecimiento a quienes hicieron posible aquel proyecto y firmaron conmigo el acta de constitución de la Asociación Cultural “Radio Ilíberis”: Juan de Dios Navarro Calero y Gabriel López Ávila, Ángel Fernández Herrera, Blas Macías Román, Mari Carmen Leyva Zaragoza, Jesús García Rosillo, Y, cómo no, a nuestro técnico Amador, que hizo posible que emitiéramos por primera vez.

Muchos más creyeron que Atarfe merecía tener una radio hecha por y para sus vecinos. Oscar Granados, José Luis Alcauce y Mari Paz Torres, Jerónimo Cebrián, Susana Marruecos, Mario Casado, Francis Lucena, Miguel Tallón, Pepi Téllez, Juajo y Antonio (el grupo Estopa) Carolina Durán, Oscar Marruecos, Cristian Aranda, Eduardo Pareja, Sonia Casado , Arsenio Fernández, Noemí Casas, Miguel y Jesús Rosillo con sus retransmisiones deportivas y actualmente Javi Rey. Hubo muchos colaboradores de la  Radio, que serían imposibles de nombrar aquí y ahora.

Y no puedo dejar una persona imprescindible: Ángel Fernández Herrera. Si yo tuve la oportunidad de impulsar el nacimiento de Radio Iliberis desde la responsabilidad política, Ángel fue quien le dio alma. Coordinó a decenas de jóvenes, organizó el trabajo diario y consiguió que aquel proyecto siguiera creciendo hasta convertirse en el magnífico servicio público que hoy conocemos. Gracias, Ángel, por haber creído tanto en aquella aventura.

 Son muchas las personas con las que compartí esta etapa de mi vida desde la certeza común de que un ayuntamiento es sobre todo una herramienta para mejorar la vida de los vecinos y vecinas a todos ellos, Manuel Navarro, Gumersindo Fernández, Pepe Cervantes, Joaquín Vera, Antonio Casado, José Antonio García, José Antonio Ramírez, Miguel Almenara, Rafael Burgos, Luis Esteban Marcos, Asunción Fernández, María Elisa Navarro, Miguel Almenara, José Evaristo Lucena, Antonio Lucena, José Zaragoza, José Luis Rodríguez, Alfonso Bailón, José Rivera Terriente.Gracias por haber contribuido a que Atarfe sea una gran ciudad

Gracias, como no, a mis compañeros Manuel Soto y Teresa García del Moral (primera concejala en democracia) . Aunque no compartí responsabilidades municipales con Víctor Francisco Sánchez Martínez, sí compartimos muchas conversaciones, muchos proyectos y una misma ilusión por el futuro de Atarfe.Estoy convencido de que buena parte del municipio que hoy disfrutamos lleva también su sello .

La historia no empezó con nosotros. Atarfe lleva miles de años escribiendo su historia y muchos antes de que existieran estas calles, ya había hombres y mujeres que eligieron esta tierra para vivir muy cerca de aquí.

La fertilidad de la Vega y la protección de Sierra Elvira hicieron de este lugar un espacio privilegiado desde la Prehistoria hasta nuestros días.

En la Edad Media, Atarfe floreció con Medina Elvira.

Aquella ciudad magnífica convirtió este territorio en el corazón político y cultural de todo un reino por el que caminamos por sus alrededores sin ser plenamente conscientes de que bajo nuestros pies descansan siglos de historia. Somos los herederos de una ciudad que fue admirada por viajeros, comerciantes y gobernantes. Y eso nos llena de orgullo porque nos ayuda a comprender quiénes somos. Y también hacia dónde queremos caminar.

Ese es el objetivo por el que nació LA CORA DE ILBIRA de la mano de Emilia Martínez, Francisca Jimena, María Campos, Laura Santamarina, Francisco Rodríguez “Ramión”, Emilio Reyes, Ángeles Cappa, Juan Pelissero, Margarita Medina. Cuyo testigo retomamos: Francisca Fuillerat , Francisco Rodríguez Quesada, Fabiola García Montijano, Carlos Martínez De Aragón, Juan Arroyo, Santos Ibáñez, José Castellanos, Rosa María Boullosa, Carmen Molinos y Javier Arenas, Miguel Rodríguez y David Castejón, 

 Nuestro reconocimiento merece también el profesor Antonio Malpica, impulsor del Proyecto Medina Elvira desde la Universidad de Granada, y su actual director, Guillermo García Contreras. Gracias por sus trabajos científicos, hoy conocemos mucho mejor la importancia de la ciudad que un día dio origen a esta tierra.

 Y en este marco no quiero olvidar dos iniciativas de La Cora de Ilbira en estos últimos años y que han tenido una gran acogida : el cómic “Madinat Ilbira, el candil mágico”, obra de nuestro dibujante y diseñador atarfeño Juanjo Megías, que ha contado con el apoyo de la concejala Jennifer García y nuestra alcaldesa Yolanda Fernández junto a Cecilio Martín presidente de la Fundación Sierra Elvira, que han contribuido a que pequeños y mayores COMPRENDAN nuestra historia de manera más atractiva.

El segundo proyecto es la creación del ARQUEÓDROMO municipal “ARQUEOVIVE”. UN Arqueódromo creado por la asociación que hace que el alumnado de Atarfe y sus alrededores experimente el apasionante mundo de la arqueología.

Como estais escuchando. Atarfe es vida compartida. El triunfo de España como Campeona del Mundial de Fútbol no puede hacerme olvidar la importancia del deporte local. Victor Almohano gracias por hacer  Atarfe Villa Europeas del Deporte 2026 Reunir cada fin de semana niños, jóvenes y familias en un proyecto común, es crear un mundo de compañerismo, de esfuerzo y de convivencia

Todos los deporte que hoy se practican en Atarfe son importantes pero permitidme que me centre en uno que participé como presidente: El Atarfe Industrial Club de tbol.

 El 2 de septiembre de 1986 (hace 40 años) se inauguró el nuevo campo municipal de Atarfe, construido en los terrenos del Polideportivo. El coste del mismo se elevó a más de tres millones y medio de pesetas. Se destacó la aportación de D. Francisco Jimena, un gran hombre que apostó por Atarfe y por sus personas. Quiero recordar con gratitud a quienes compartieron aquella aventura deportiva: Enrique Castro, Juan Rodríguez, Jorge Ramírez Lechuga, Rafael Argüelles Leyva, Juanma Comino, Eulogio Granados, José Castro, Mariano López, Juan Manuel Carreiro, Francisco López, Marcelo Quevedo ,  la familia Prieto  y  por supuesto, a su actual presidente Andrés Prieto.

Pero este proyecto continúa hoy gracias a muchas personas que hicieron posible la historia del Atarfe Industrial como José Castro López, Antonio Pérez , Antonio Barón, Inocencio González, Francisco Aranda Quiles, Manuel Moleón Carmona, Adolfo Rajoy Pérez, Antonio Rodríguez Castellanos, Manuel Mariscal Moleón, Inocencio González, Gerardo Jiménez, Manuel García Machado, Francisco Jiménez, Rafael Lorca, Manuel Rueda, José Fernández Santiesteban, Miguel Pérez Molina y Rafael Larios 

 

Hay otro proyecto que forma parte de mi vida desde hace veinticinco años: el Mirador de Atarfe. En aquel enero de 2001 escribíamos en la editorial del mismo: «Nace un nuevo siglo, un nuevo

«Nace un nuevo siglo, un nuevo año y un nuevo periódico en nuestro municipio. Este que tenéis entre las manos es el número 0 de un proyecto en el que hemos puesto grandes esperanzas y al que hemos llamado: “El Mirador de Atarfe”» una publicación en la que vecinos y vecinas, empresas y organizaciones tienen abiertas sus páginas para que sea una espacio de encuentro de aportación de ideas, historias e ilusiones

Muchas gracias a todos nuestros colaboradores digitales por su implicación en un equipo humano incomparable: Juan Alfredo Bellón, Remedios Sánchez, José Enrique Granados y su Gacetilla Elvirenses, Juan de Dios Villanueva Roa, Fuencisla Moreno, Alberto Granados, Fran López, José Vaquero, Francisco Luis Rajoy, Fabiola García Montijano, Carmen Morente, Juan de Dios Fernández Gálvez, Manuel Sierra, Manuel Jiménez, María Serra, y de tantos seguidores que han querido quedarse a nuestro lado.

Atarfeños y atarfeñas, cuando comienzan nuestras fiestas de 2026 me hace recordar con emoción las que se vivían en la Calle Real, con su caseta municipal en esta plaza y los columpios en el Paseo de Santa Ana, la que se realizó en lo que hoy es el Parque Salvador Allende, en el barrio de Santa Amalia, en busca de mayores espacios. La de los alrededores de la Calle Cuba y donde las casetas se situaron junto a las paredes del campo de fútbol, pasó unos años frente al Hotel Corona —hoy Parque Pink Floyd— hasta llegar a su ubicación actual.

En el año 1984 se unificaron las fiestas de Santa Ana y las fiestas de Ganado de septiembre, en una sola celebración para dar mayor importancia a las fiestas de Atarfe.

En todas había cosas en común: puestos de golosinas, los churros, frutos secos, la tómbola, las casetas de tiro y los columpios. Las carreras de sacos, la cucaña, la piñata, los torneos de tiro al plato y los de fútbol, y las corridas de toros. El ambiente de bares como el Chicote, el Feo, los Amigos, el Casino, el Peña, las Canarias, el Marali que animaban y congregaban a todo el pueblo al bullicio, la diversión, la alegría y las ganas de vivir.

Más tarde empezaron a crearse las casetas particulares, como la de La Cucharita de Palo, la del Partido Comunista, la del Jarrito de Lata, la de los Comerciantes y la del Coro Rociero, que dio lugar a La Rejuntá.La única que ha permanecido desde su creación apostando desde hace treinta años a hacer de la feria de Santa Ana una de las mejores de nuestro entorno y en la que sus más de cien socias y socios coordinados por Francisco Herrera, nuestro Francis lo dan todo para que la fiesta no decaiga, haciendo unas decoraciones y portadas que son un motivo de orgullo.

No debemos olvidar que las fiestas que ahora comienzan son una forma más de acercamiento a este lugar, plagado de un ayer del que todos debemos sentirnos orgullosos. Las fiestas que hoy inauguramos son mucho más que unos días de diversión. Son el momento en el que un pueblo entero vuelve a encontrarse consigo mismo.

 Esta noche, que comienzan nuestras fiestas de 2026, desde el balcón de nuestro Ayuntamiento, he tratado de pregonar lo que yo he vivido con lo mejor que tiene Atarfe: sus mujeres y sus hombres, que hemos ido construyendo lo que como pueblo somos y queremos mejorar.

Un pueblo que cada año se reúne junto a su patrona, Santa Ana, la abuela, en la que todos los atarfeños y atarfeñas, mayores y pequeños, de izquierdas o de derechas nacidos o venidos desde otros lugares nos unimos para que nos ampare y nos haga la vida más agradable.

Santa Ana representa mucho más que la madre de la Virgen María. Es el símbolo de la familia, de la protección, de la esperanza y de la continuidad entre generaciones. Si alguien me preguntara qué representa Santa Ana para Atarfe, respondería sin dudarlo: representa la unión.

Desde hace más de cuatro siglos acompaña la vida de Atarfe contemplando el paso de generaciones enteras, y siendo testigo de alegrías y de dificultades, de cosechas abundantes y de tiempos duros. Su presencia forma parte de la memoria colectiva de nuestro pueblo. Porque ante ella desaparecen las diferencias y surge lo que nos une: compartir la historia y el compromiso y cariño por nuestro pueblo con un Atarfe que es grande en equipamientos y servicios, pero sobre todo por las personas que lo construimos cada día.

A todos vosotros y vosotras esta noche cuando comienzan las fiestas de Santa Ana os quiero dar las gracias.

Gracias a quienes estuvieron antes que nosotros. A quienes hicieron posible el Atarfe que hoy disfrutamos. A quienes siguen trabajando, para que nuestros hijos crezcan en un pueblo aún mejor y encuentren un pueblo todavía mejor.

Queridos vecinos y vecinas cuando se apaguen las luces de la feria, y volvamos a nuestra vida cotidiana me gustaría que siguiésemos disfrutando de lo que vamos a compartir estas noches: La alegría de reencontrarnos. La ilusión colectiva y el orgullo de pertenecer a un pueblo que lleva siglos escribiendo la mejor de su historia.

Ese es el Atarfe que yo conocí. Y el Atarfe que ahora continúa a través de las personas que componen el movimiento asociativo potenciando proyectos construidos por su gente como El Colectivo de mujeres Aura, Atarfe Sostenible, Elvira Mozárabe, Comunidad Energética de Atarfe,  Apiema, Feria de la Ciencia, Grupo senderista El Castillejo, La Cora de Ilbira, Arcoilíberis, Las sin Sombrero, Asociación contra el Cáncer, y la de Comerciantes

Santa Ana representa mucho más que la madre de la Virgen María. Es el símbolo de la familia, de la protección, de la esperanza y de la continuidad entre generaciones. Si alguien me preguntara qué representa Santa Ana para Atarfe, respondería sin dudarlo: representa la unión.

Desde hace más de cuatro siglos acompaña la vida de Atarfe contemplando el paso de generaciones enteras, y siendo testigo de alegrías y de dificultades, de cosechas abundantes y de tiempos duros. Su presencia forma parte de la memoria colectiva de nuestro pueblo. Porque ante ella desaparecen las diferencias y surge lo que nos une: compartir la historia y el compromiso y cariño por nuestro pueblo con un Atarfe que es grande en equipamientos y servicios, pero sobre todo por las personas que lo construimos cada día.

A todos vosotros y vosotras esta noche cuando comienzan las fiestas de Santa Ana os quiero dar las gracias.

Gracias a quienes estuvieron antes que nosotros. A quienes hicieron posible el Atarfe que hoy disfrutamos. A quienes siguen trabajando, para que nuestros hijos crezcan en un pueblo aún mejor y encuentren un pueblo todavía mejor.

Queridos vecinos y vecinas cuando se apaguen las luces de la feria, y volvamos a nuestra vida cotidiana me gustaría que siguiésemos disfrutando de lo que vamos a compartir estas noches: La alegría de reencontrarnos. La ilusión colectiva y el orgullo de pertenecer a un pueblo que lleva siglos escribiendo la mejor de su historia.

Ese es el Atarfe que yo conocí. Y el Atarfe que ahora continúa a través de las personas que componen el movimiento asociativo potenciando proyectos construidos por su gente como El Colectivo de mujeres Aura, Atarfe Sostenible, Elvira Mozárabe, Comunidad Energética de Atarfe, La Cora de Ilbira, Arcoilíberis, Las sin Sombrero, Apiema, La Feria de la Ciencia, Grupo senderista El Castillejo.Asociación contra el Cáncer y la de Comerciantes. Salvemos Sierra Elviva

  Porque Atarfe no es solamente el lugar donde vivimos. Atarfe es el lugar donde aprendemos a convivir. Donde echamos raíces. Donde residen nuestros recuerdos. Y donde imaginamos y hacemos posible el futuro y donde descubrimos cada día que la verdadera riqueza de un pueblo, nuestra verdadera riqueza siempre será nuestra gente.

 Porque Atarfe no es solamente el lugar donde vivimos. Atarfe es el lugar donde aprendemos a convivir. Donde echamos raíces. Donde residen nuestros recuerdos. Y donde imaginamos y hacemos posible el futuro y donde descubrimos cada día que la verdadera riqueza de un pueblo, nuestra verdadera riqueza siempre será nuestra gente.

Felices fiestas de Santa Ana.

¡Viva Santa Ana! ¡viva Atarfe!