La Generación del 27: el gran relato escénico de la temporada
La temporada 2026-2027 está marcada por el centenario de la Generación del 27, la recuperación de las creadoras olvidadas y una gran reivindicación del teatro de repertorio leído desde las preocupaciones del presente
Cien años después del homenaje a Luis de Góngora en el Ateneo de Sevilla que dio nombre a la Generación del 27, los principales teatros públicos españoles han convertido aquella constelación de poetas, dramaturgos y artistas en el gran relato cultural de la temporada 2026-2027. El regreso de Federico García Lorca, la recuperación de autoras olvidadas y una mirada renovada a la memoria histórica atraviesan buena parte de las programaciones anunciadas para los próximos meses.

Las Sinsombrero fueron las grandes olvidadas de la Generación del 27 / Espasa
Pero junto al 27 aparecen también otras preocupaciones compartidas: el futuro de las democracias, la identidad, los feminismos, las migraciones, la exclusión social o el auge de los extremismos. Los grandes escenarios públicos proponen una conversación entre pasado y presente para imaginar el mundo que viene.
La Generación del 27 toma los escenarios
El Teatro Español es probablemente el ejemplo más claro. Su director, Eduardo Vasco, ha articulado una parte importante de la temporada alrededor de Lorca y de nombres menos transitados de aquella generación como Concha Méndez, Luisa Carnés, Ernestina de Champourcin, María Zambrano o Victorina Durán. Junto a ellas convivirán montajes de Yerma, Amor de don Perlimplín con Belisa en su jardín, Llanto por Ignacio Sánchez Mejías o El cante jondo: teoría y juego del duende.

Lara Grube en ‘Yerma’ / Javier Naval (Teatro Español)
La conmemoración se extiende también a Nave 10 Matadero, que presentará 27 Generation Tour, de Adrián Perea y Carolina Román, una propuesta que imagina un viaje en el tiempo para encontrarse con Lorca, Alberti, Cernuda, María Teresa León, Concha Méndez o María Zambrano. Lejos de la nostalgia, el montaje plantea qué pueden seguir diciendo hoy aquellos creadores que soñaron un país más libre y moderno.
También el Teatro Fernán Gómez convierte el centenario en uno de los ejes de su programación. Allí convivirán El público, una de las obras más radicales y enigmáticas de Lorca; Un señor… cualquiera, recuperación de Mercedes Pinto por parte de La Joven (Compañía); La profanación de Don Juan, inspirada en el universo compartido por Lorca, Buñuel y Dalí; o Moscú no existe, una revisión contemporánea de Chéjov. Además, el teatro dedicará nueve espectáculos, un festival de música antigua y un altar de muertos a reivindicar el legado cultural y humano de aquella generación marcada por la guerra, el exilio y la dictadura.

Cartel de ‘Un señor… cualquiera’ / Teatro Fernán Gómez
En Teatros del Canal, la celebración abarcará figuras como Federico García Lorca, Rafael de León, Pepín Bello, Maruja Mallo, La Argentinita o Las Sinsombrero. La intención, según sus responsables, es alejarse de la mera conmemoración y presentar a estos creadores como referentes vivos para las nuevas generaciones.
El futuro como gran pregunta
Si hay un teatro que ha convertido el futuro en tema central de su temporada es el Centro Dramático Nacional. Bajo el lema Desde el drama al futuro, Alfredo Sanzol propone una programación que reflexiona sobre algunos de los grandes debates contemporáneos: memoria histórica, vivienda, feminismos, discapacidad, extrema derecha, crisis democrática o migraciones.
Entre los títulos más destacados figuran Magda, de la peruana Chela De Ferrari, que toma como punto de partida a Magda Goebbels para reflexionar sobre el fanatismo y el autoritarismo; Los huesos, de la chilena Manuela Infante, sobre desapariciones forzadas y memoria; La Punzión, de Esther F. Carrodeguas; Los fugaces, de Denise Despeyroux; y Un drama romántico, de Lucía Carballal, una de las dramaturgas españolas más relevantes de su generación.
La aportación del CDN al centenario del 27 llegará con Diálogos, una aproximación a los textos más experimentales, surrealistas y menos conocidos de Federico García Lorca, recuperados por el propio Sanzol.
La Abadía y las preguntas sobre la identidad
Mientras el CDN mira hacia el futuro, La Abadía vuelve a preguntarse quiénes somos. La temporada diseñada por Juan Mayorga combina literatura, pensamiento y creación contemporánea. Entre sus apuestas principales figura Mantener fuera del alcance de los niños, la nueva creación de María Velasco, que parte de su experiencia en aulas de educación especial para reflexionar sobre la diferencia, la exclusión y los mecanismos de normalización social.
También llegarán La ira de Narciso, de Sergio Blanco, dirigida por Xavier Albertí; No mires, centrada en la memoria de la dictadura chilena; y una nueva versión de Largo viaje hacia la noche, de Eugene O’Neill, dirigida por Ernesto Caballero.
Mayorga resume el espíritu de la programación con cuatro conceptos: acción, emoción, poesía y pensamiento.
La esperanza según Nave 10
Si La Abadía habla de identidad y el CDN de futuro, Nave 10 Matadero ha elegido otra palabra para definir la temporada: esperanza.
Luis Luque plantea la programación como una reivindicación del teatro como espacio de encuentro en tiempos de ruido, velocidad y polarización. El centro madrileño volverá a reunir algunas de las voces más destacadas de la dramaturgia española contemporánea.
Entre los estrenos destacan Verborrea, de Pablo Remón; La forma humana, de Pablo Messiez; Take Off. Nada de esto tuvo que haber ocurrido, de José Padilla; y La mujer del tiempo, de Antonio Rojano, con Ana Torrent e Inma Cuevas en el reparto.
Compañía Nacional de Teatro Clásico
La Compañía Nacional de Teatro Clásico afronta la temporada 2026-2027 con una programación que combina grandes títulos del Siglo de Oro, revisiones contemporáneas y una atención especial a las creadoras históricamente relegadas. La temporada se abrirá con El caballero de Olmedo, de Lope de Vega, dirigida por Laila Ripoll, una de las grandes apuestas de la CNTC.
Junto a ella destacan montajes como Andrómeda y Perseo, de Calderón de la Barca, con versión de Álvaro Tato y dirección de Nuria Castejón, o El anzuelo de Indias, una relectura caribeña de El anzuelo de Fenisa de Lope dirigida por Mario Vega. También habrá espacio para propuestas familiares como Hamlet, ganador de Barroco Infantil, y para la recuperación del universo picaresco con Guitón Onofre. El pícaro perdido, protagonizado por Pepe Viyuela.
Uno de los ejes más interesantes de la temporada es la reivindicación de las voces femeninas dentro del patrimonio clásico. Ahí se inscriben espectáculos como Ana por Ana. Barroco a compás flamenco, inspirado en los textos de Ana Caro de Mallén, o Tinta y mujer, el oro de un siglo, dedicado al legado de las escritoras del Siglo de Oro. La programación se completa con la reposición de Farra, uno de los mayores éxitos recientes de la compañía, además de conciertos, actividades pedagógicas y nuevas producciones de la Joven Compañía Nacional de Teatro Clásico, consolidando una temporada que busca dialogar con la tradición sin renunciar a miradas contemporáneas.
La danza: grandes nombres internacionales y nacionales
La nueva temporada de Teatros del Canal refuerza claramente la presencia de la danza nacional e internacional y la sitúa al mismo nivel que el teatro y las artes vivas. La programación incluye el ciclo Canal Baila, con numerosos estrenos absolutos de creadores como Gabriel Matías, Paloma Díaz, José Maldonado, Javier Martín o Carmen Fumero, además de una importante presencia del flamenco y la danza contemporánea.
Entre los nombres destacados figuran Olga Pericet, Sharon Fridman, Blanca Li, Crystal Pite, Manuel Liñán, la Sydney Dance Company, la Compañía Nacional de Danza y el Ballet Español de la Comunidad de Madrid, que presentará nuevas producciones como Nascencia, Cibeles, el ritual y una creación dedicada a La Argentinita, dentro de los actos del centenario de la Generación del 27.
El Centro Danza Matadero continúa consolidándose como la gran casa de la danza en Madrid con casi un centenar de funciones y más de treinta compañías. Entre las figuras más relevantes aparecen Marcos Morau y La Veronal, María Pagés, Jesús Carmona, Israel Galván, Lali Ayguadé, Rafaela Carrasco, Marina Mascarell, Goyo Montero, Peeping Tom, Leïla Ka y el Ballet Flamenco de Andalucía.
Dentro de la segunda mitad de 2026 destacan Bilbao Square, de María Pagés; Inestable, de Lali Ayguadé; Ultimatum, de Led Silhouette; Chroniques, de la compañía belga Peeping Tom; y Tierra bendita, del Ballet Flamenco de Andalucía.
Entre Lorca, Mozart y Wagner: una gran temporada de ópera
La lírica también ofrece una temporada de enorme envergadura, con dos líneas muy marcadas: la reivindicación del gran repertorio y una mirada hacia nuevas lecturas y creaciones contemporáneas. En el Teatro Real, que celebra su trigésima temporada desde la reapertura, destacan nuevas producciones de títulos esenciales como Manon Lescaut, Las bodas de Fígaro, Simon Boccanegra, Katia Kabanová o Tannhäuser, además de la reposición de Norma y el regreso de El barbero de Sevilla.
Pero el gran acontecimiento será el estreno mundial de Bodas de sangre, del compositor sevillano Manuel Busto, una nueva ópera inspirada en Lorca que incorpora el lenguaje musical y escénico del flamenco y que se suma a las celebraciones del centenario de la Generación del 27. La temporada reunirá además algunas de las voces más importantes del panorama internacional, como Anna Netrebko, Sonya Yoncheva, Sondra Radvanovsky, Lisette Oropesa, Javier Camarena o Xabier Anduaga.
En Barcelona, el Gran Teatre del Liceu mantiene su apuesta por equilibrar tradición, grandes voces y nuevas miradas escénicas. La temporada incluye títulos fundamentales del repertorio como La traviata, Rusalka, Turandot, Elektra o Parsifal, junto a producciones contemporáneas y una destacada programación sinfónica y de recitales.
Tanto el Liceu como el Real consolidan además la presencia de la danza en sus escenarios y refuerzan la apertura de la ópera a nuevos públicos. Entre ambos teatros dibujan una temporada que combina grandes clásicos, riesgos artísticos y una clara voluntad de conectar la tradición lírica con los debates y sensibilidades del presente

Vista en conjunto, la temporada 2026-2027 deja una fotografía muy clara. Los grandes teatros públicos vuelven a los clásicos, pero lo hacen para hablar del presente. Recuperan a Lorca, a las creadoras olvidadas de la Edad de Plata, a Chéjov o a O’Neill, mientras interrogan cuestiones como la democracia, la identidad, la desigualdad, la violencia o la convivencia.
Y por encima de todo aparece una idea compartida: cien años después de la Generación del 27, el teatro español sigue buscando respuestas en la memoria para imaginar el futuro.
FOTO: Los autores y autoras de la Generación del 27. / CORTESÍA DE AIRES NEWS
https://cadenaser.com/nacional/2026/09/02/la-generacion-del-27-el-gran-relato-escenico-de-la-temporada-cadena-ser/