9 septiembre 2026

«Los 4.015 asesinados en las tapias, quiénes eran, dónde están sus restos’

El profesor Rafael Gil Bracero, presidente de la Asociación Granadina para la Recuperación de la Memoria Histórica, firma este excelente trabajo en el que documenta la brutal represión tras el golpe militar. Para que nunca se olvide. Para que nunca se repita.

En el Memorial Rejas de la Memoria que desde julio de 2017 se contempla en el Lugar de Memoria Histórica Las Tapias del Cementerio Municipal San José de Granada consta un total de 4.015 víctimas mortales, ciudadanos y ciudadanas que fueron detenidos y luego fusilados tras el golpe de estado que triunfa en la plaza militar de Granada capital aquel 20 de julio de 1936[1]

Desde el 20 de julio de 1936 y, al menos, hasta mediados de 1956, la represión que impuso las autoridades civiles y militares contra la población de Granada y provincia en tiempos de guerra y durante la postguerra ocasiona en torno a 5.860 víctimas mortales

Desde esa fecha y, al menos, hasta mediados de 1956, la represión que impuso las autoridades civiles y militares contra la población de Granada y provincia en tiempos de guerra y durante la postguerra ocasiona en torno a 5.860 víctimas mortales, según diversas fuentes oficiales que hemos vaciado.[2] Esta cifra coincide básicamente con el recuento que en su día señalara Juan Hidalgo Cámara.[3] No obstante, tenemos la convicción de que las víctimas mortales en la provincia de Granada fueron mucho más cuantiosas porque el Mapa de Fosas de Andalucía señala que podríamos hablar, como mínimo, de 6.530 víctimas mortales y casos de personas desparecidas en 137 fosas.[4] Adelantando algunas de las conclusiones de una investigación que actualmente abordamos -sobre la base de los registros anuales de la Delegación provincial del Instituto Nacional de Estadística- diríamos que la cifra total de víctimas mortales a causa de la guerra civil y postguerra en la provincia de Granada (1936-1948) alcanzarían hasta 11.988 óbitos (CUADRO nº 1), de los cuales 5.085 son fallecimientos que tienen causa oficial violenta de forma indubitada; 1.788 fallecimientos tienen causa indeterminada y 4.230 óbitos se corresponderían con una sobremortalidad provocada por enfermedades infecciosas o parasitarias, dadas las condiciones sanitarias, desde 1939 hasta 1944.

Puedes consultar el cuadro y descargarlo en este enlace: Cuadro número 1

La represión sublevada bien pudo superar esas 6.530 víctimas o las 11.988 ya señaladas. La Jefatura Provincial del Instituto Nacional de Estadística cursaba a finales de noviembre de 1939 un detallado informe sobre las variaciones observadas en los censos de población civil. Dichos informes se confeccionaron a petición de la Dirección General de Regiones Devastadas con el fin de recibir ayudas y subvenciones para la rehabilitación de inmuebles públicos y privados por lo que, en principio, no parece que hubiera motivo para falsear los datos de sus residentes, pues para la concesión de ayudas contaba positivamente el número de beneficiados.

Nos ha interesado analizar el desglose de los habitantes por municipios: a) se incluye un primer recuento sobre el Censo hacia el 18 de julio de 1936; b) un segundo sobre el Censo a finales de 1939; c) nosotros hemos incluido los valores del Censo de 1930 para ver las variaciones de anteguerra y las diferencias observadas durante la guerra. Se registró una pérdida de 31.592 habitantes en noviembre de 1939 respecto al censo de 1936, sobresaliendo las acusadísimas mermas observadas para los pueblos de Alhama, Montefrío, Íllora, Motril, Loja, Órgiva, Lanjarón, Pinos del Rey, Guéjar-Sierra, Pinos Puente, Albolote, Moclín o Atarfe.

Sin afirmar categóricamente que todas esas «ausencias» en los censos se deban a una sobremortalidad causada por la violencia represiva de los alzados en armas contra la República, habrá que admitir que no se explica ni con las migraciones internas ni tampoco por la sobremortalidad ocasionada por la mala alimentación

Sin afirmar categóricamente que todas esas «ausencias» en los censos se deban a una sobremortalidad causada por la violencia represiva de los alzados en armas contra la República, habrá que admitir, no obstante, que es demasiada pérdida en tan corto espacio, que no se explica ni con las migraciones internas ya que la capital aumentó su población de forma moderada, a pesar de ser importante; ni tampoco por la sobremortalidad ocasionada por la mala alimentación y peores condiciones higiénicas y sanitarias, características de la postguerra, porque los datos se refieren a finales de 1939; ni con el volumen de «huidos a la sierra», porque la resistencia de los llamados «bandoleros» sólo fue considerable a partir de 1944, sin ser nunca importante, de acuerdo con documentación de la propia Comandancia de la Guardia Civil de Granada. Tampoco se debe a un error administrativo ya que el mismo Gobierno Civil asegura que la población granadina en «zona liberada», a finales de 1938, alcanzaba los 397.219 habitantes.  Por otra parte, las pérdidas más cuantiosas se concentran en poblaciones donde sabemos, bien por datos oficiales o por testimonios orales, que la represión del bando franquista fue más rigurosa. Entonces, ¿estamos en condiciones de dar la razón a quienes han mantenido que la represión franquista superaría el número de 25.000 muertes violentas?[5]

Afirmamos pues que hubo una sobremortalidad de aproximadamente 12.000 granadinos, mientras que otros tantos salieron de la provincia, de acuerdo al recuento elaborado por el Instituto Nacional de Estadística que señala una pérdida de población en los años cuarenta respecto al Censo de Población de 1936.

 

Si volvemos al análisis de los 5.860 registros de muertes violentas en la provincia, 4.015 al menos fueron asesinatos (enterramientos) que relacionamos y ubicamos en el entorno del Lugar de Memoria de Andalucía Tapias del Cementerio Municipal de San José de Granada

Si volvemos al análisis de los 5.860 registros de muertes violentas en la provincia, 4.015 al menos fueron asesinatos (enterramientos) que relacionamos y ubicamos en el entorno del Lugar de Memoria de Andalucía Tapias del Cementerio Municipal de San José de Granada. De esos 4.015 asesinados, 2.383 eran víctimas que tienen naturaleza o lugar de residencia en Granada capital o en los 200 municipios de su provincia (CUADRO nº 2); además de este registro individual sabemos su edad, profesión y estado civil. Otras 328 víctimas tienen relación (procedencia o residencia) en municipios de las siete provincias andaluzas (CUADRO nº 3); 95 personas ajusticiadas tienen su origen en el resto de las comunidades de España (CUADRO nº 4) y 10 víctimas aparecen con datos de procedencia en países extranjeros. Además de estas particularidades hemos podido verificar 708 óbitos se recogieron como “personas desconocidas” –(678 fallecimientos constan en los Registro Civil de Granada, Distrito nº 1 º Sagrario; nº 2 El Salvador; nº 3 El Campillo y otros 30 en las relaciones que en su día publicó Eduardo Molina Fajardo sobre los Libros de Enterramientos del Ayuntamiento de Granada, fondo que desde los años setenta permanece en “paradero desconocido”). En relación a ello y tras la consulta de Diligencias previas incoadas por la Comandancia Militar de la Plaza de Granada (CUADRO nº 5) hoy podemos conocer la identidad de 32 personas cuyos nombres y circunstancias deben incorporarse al Memorial de las Tapias del Cementerio, entre ellos el nombre Salustiano Gutiérrez Rojo (Véase la relación que señalamos en el CUADRO nº 6). De otros 491 asesinados tenemos sus datos personalizados, pero no así datos de su procedencia o naturaleza.

Cuadro número 2

José Ortega Carmona 12 de agosto 1936
Diego Sánchez Quesada (La Zubia) 1 de agosto 1936
Manuel Pérez Porcel 17 de agosto 1936
Luis Molina Quesada 17 de agosto 1936
Manuel Sánchez Montes (Padul) 17 de agosto 1936
Miguel Morillas García 6 de agosto 1936
José Uceta Mogollón 30 de agosto 1936
Francisco López Guerrero 30 de agosto 1936
Juan Montábez Jiménez  30 de agosto 1936
Manuel Alcalá Valero  
Antonio Leyva Castro 14 de agosto 1936
Saturnino Mota Escoriza 14 de agosto 1936
Fernando González Martínez (La Peza) 1 de septiembre 1936
Eusebio Vázquez Ballesteros (Pulianillas) 12 de septiembre 1936
Eugenio Cueto Martos 15 de septiembre 1936
José Valverde Muñoz  
Isidro Escobar Peinado  
Sebastián Núñez Centeno 19 de agosto 1936
José Estévez Flores 19 de agosto 1936
José Fernández Fernández (Atarfe) 19 de agosto 1936
Francisco Arcos Calvo  
Emilio Martínez 3 de octubre 1936
Antonio Medina Pérez (Güéjar Sierra) 27 de agosto 1936
Francisco Fernández Pérez (Chauchina) 23 de octubre 1936
Salustiano Gutiérrez Rojo (Íllora) 19 de septiembre 1936
José Durán Morales 30 de julio 1936
José Ortega Caballero (Huétor Tájar) 2 de agosto 1936
Juan Rober Molina 28 de julio 1936
José González Calatayud 22 de agosto 1936
José Calvo Flores  
Luis Barranco Linares 29 de agosto 1936
Francisco Guirado Rodríguez 13 de agosto 1936
FUENTE: ARCHIVO DEL JUZGADO TOGADO MILITAR TERRITORIAL Nº 23 (Almería), Leg. 860 y 897, Sección de Expedientes de Diligencias Previas del Juzgado Eventual de la Segunda División Orgánica, Plaza de Granada. Elaboración propia de Rafael Gil Bracero.

NOTAS: 

1) Tenemos constancia de la apertura de al menos 72 Expedientes con procedimientos para la Inhumación de cadáveres sin identificar. Según nuestras últimas investigaciones al menos fueron inhumadas 678 personas, siendo identificadas durante el transcurso de dichos expedientes 70 personas.

2) Cuando se elaboró el listado del Memorial de la Tapias de Cementerio de San José de Granada en 2017 no se incluyeron la totalidad de las personas que fueron identificadas. En consecuencia, deben ser incorporadas las identidades y otros datos que aquí se aportan al Memorial “Las Rejas de la Memoria”, Lugar de Memoria de las Tapias del Cementerio de San José de Granada. 

2.887 personas fueron violentamente ejecutados y enterrados a partir del 20 de julio de 1936 hasta principios de 1939 y entre ellos se contarían los 678 arrojados a fosas comunes como “desconocidos”. Otros 1.128 son víctimas de la represión militar de postguerra, datadas desde abril de 1939 a junio de 1956, de los cuales tenemos su filiación completa.

La represión franquista en Granada y provincia presenta en la capital de provincia una seña de identidad singular en las Fosas de su cementerio municipal: aquí quedaron los cuerpos e identidades de 4.1015 asesinados/asesinadas (al menos, 136 mujeres) por ser leales a la Segunda República, por resistirse a la sublevación de civiles y militares; asesinados por ser representantes de instituciones democráticas locales o nacionales; asesinados por alistarse como milicianos contra los fascistas armados en armas contra la República; asesinados por ser militantes de base y directivos de partidos y sindicatos de izquierdas; asesinados por ser militantes y afiliados a partidos republicanos de centro izquierda. En fin, asesinados por defender la legalidad del régimen republicano.

 

Queremos honrar y dignificar memoria de todos ellos, víctimas del cruel fascismo español, hoy cuando se cumplen noventa años del inicio del golpe de estado en Granada, también un lunes, 20 de julio de 1936. Divulgar sus las biografías de cada uno de ellos son tareas que el memorialismo granadino y su Universidad tiene como prioridad, por compromiso político, moral y ético.

José Palanco Romero, diputado por Izquierda Republicana en las Cortes de 1936, catedrático de Historia de la Universidad de Granda,  fue fusilado el 16 de agosto de 1936 en las Tapias del Cementerio de San José de Granada.

El director de la Escuela Normal de Magisterio, Agustín Escribano Escribano, fue cesado el 22 de julio, dos días después del triunfo del golpe de estado en Granada. Fue apresado y fusilado en septiembre de 1936, sentenciado a muerte sin juicio y procedimiento legal alguno. Los maestros y maestras de la República fueron considerados “elementos peligrosos” para los objetivos de las fuerzas civiles y militares que respaldaron la sublevación. En Granada fueron ejecutados más de cincuenta maestros funcionarios de Magisterio.

Miguel y Rafael Lozano Nieto y Blanca Lozano Villaverde, vecinos de Lanjarón fusilados y arrojados a las fosas del Cementerio de San José de Grana

Francisco Menoyo Baños, oficial del Arma de Ingenieros, concejal del Ayuntamiento de Granada Capital, primer alcalde del PSOE en 1932, diputado electo en las elecciones del Frente Popular de Granada desde el 3 de mayo de 1936. Se mantuvo leal al gobierno del Frente Popular, quedando destinado en el Ejército Popular de la República de Andalucía, en cuyo destino termino la contienda civil como jefe del Ejército entonces compuesto por dos Cuerpo de Ejército, el IX Cuerpo de Ejército y el XXIII Cuerpo de Ejército. Finalizada la contienda fue apresado por las tropas franquistas. Siendo sometido al Consejo de Guerra Sumarísimo que le condena a pena de muerte. Su fusilamiento se produce en las inmediaciones de las Tapias del Cementerio el 14 de agosto de 1939

Virgilio Castilla Carmona, industrial de Granada, concejal del Ayuntamiento de la capital y presidente de la Diputación Provincial de 1931 a 1934 y más tarde, desde marzo de 1936 al 20 de julio de 1936. Apresado por las fuerzas que mandaba José Valdés Guzmán en el Gobierno Civil de Granada junto a otras autoridades del Frente Popular. Fue sometido a Consejo de Guerra sumarísimo que lo condena a muerte, siendo fusilado el 2 de agosto de 1936 en las Tapias del Cementerio de San José de Granada.

el AUTOR:

Rafael Gil Bracero

FOTO: Memorial a las víctimas del franquismo junto a las tapias del cementerio de Granada.
https://www.elindependientedegranada.es/ciudadania/4015-asesinados-tapias-quienes-eran-donde-estan-restos