«PISA Y EL SENTIDO DE LA EDUCACIÓN» por Nelida Zaitegi
ANTE EL COMIENZO DEL CURSO Y EL INFORME PISA CABE REFLEXIONAR DESDE OTRO PUNTO DE VISTA DISTINTO A LA OCDE.Nelida Zaitegi reflexiona sobre EL INFORME PISA Y EL SENTIDO DE LA EDUCACIÓN «¡Nos han cambiado el escenario y queremos seguir actuando igual que lo hacíamos en otro diferente!»
«Una vez más, estamos en el “drama” de los resultados del PISA, está vez los peores de la historia en casi todos los países europeos. Con una cobertura mediática impresionante, cuando los temas educativos ocupan muy poco espacio en los medios de comunicación, (los importantes documentos de la Unesco son un ejemplo) pero la OCDE es otra cosa para los medios y los políticos.
Sin embargo, para mí, es un dato más y no el más importante. Los de la evaluación diagnóstica me parecen mejores y con más posibilidad de que los centros puedan intervenir en su mejora.
Titulares a cada cual más terrible, que generan alarma social. Pero, tranquilas que esto en unos días se pasa y vendrán otras noticias que acallarán el ruido y seguiremos como siempre, sin entrar en las cuestiones de fondo que puedan mejorar la educación y no me estoy refiriendo solo a los resultados del PISA.
La educación es un proceso en el que intervienen muchas las variables; por eso no se pueden dar soluciones simples a un tema tan complejo.
Ahora parecemos las “personas expertas” sin saber bien quien nos ha dado ese título y porqué.
Me asustan las “recetas” que estoy oyendo para mejorar los resultados: fuera los móviles y el euskera, más horas de clase, más exigencia, más control, … ¿Vuelta al pasado?
La sociedad actual poco o nada tiene que ver con la del primer PISA. Nos han cambiado el escenario y queremos seguir actuando igual que lo hacíamos en otro diferente. Nos guste o no esta es la sociedad en la que vivimos. El primer PISA en que Euskadi participó con muestra propia fue en el 2003 y los resultados fueron excelentes hasta el 2012, a partir de ahí han ido cayendo progresivamente. ¿Alguien se acuerda como era la sociedad, el alumnado y el profesorado en aquel momento? ¿Tiene algo que ver con este momento?
Nuestro alumnado vive en un entorno concreto con unas influencias concretas que tienen como consecuencia unas actuaciones determinadas. No sirve llevarse las manos a la cabeza o demonizarlos.
Ya que hablamos de educación, hagámoslo en serio.
¿Qué necesitan los niños, niñas y jóvenes actuales para que puedan alcanzar una vida buena, plena y digna de ser vivida?
¿Qué capacidades han de desarrollar para ser ciudadanas críticas y comprometidas con la necesaria y urgente transformación social tanto en lo relativo a los problemas sociales como económicos y medioambientales?
¿Qué competencias habrá que desarrollar para las profesionales actuales y futuras?
¿A qué problemas se están enfrentando ahora y en el futuro y qué valores han de vivir ahora, en la escuela, familia y sociedad, para que se conviertan en hábitos que les permitan afrontarlos con dignidad, justicia y solidaridad?
Si, de verdad queremos prepararlos para la vida, pero no cualquiera, sino una vida buena, tendremos que hacer cambios muy importantes en la educación. (ya hay profesorado intentándolo y tendríamos que escucharle para aprender).
Al margen del ruido mediático, a ver si esto nos sirve para hablar de educación y hacerlo en profundidad y con rigor, de una vez por todas