21 septiembre 2026

Lo que hoy es el IES «Vega de Atarfe» nació el curso 1979-1980 como Sección Delegada del Instituto Politécnico Nacional.

sábado, 11 de febrero de 2017

Desde el principio estuvo ubicado en unas antiguas escuelas que estaban donde hoy está el Teatro de Atarfe. Estábamos poquitos. Creo recordar que tenía 9 profesores y alrededor de 90 alumnos que cursaban Electricidad y Administrativo. 

Las instalaciones eran todo lo antiguas que se pudiera decir. Hacía un frío de narices y hubo que pedir ayuda al Ayuntamiento para poder dar clase.
Nos dieron unas estufas de butano que no eran precisamente del último modelo. Se encendían a primera hora y, al cabo del rato había que abrir las ventanas para que se pudiera respirar.

Llegamos a hacer un convenio tal como que si en vaso de agua, dispuesto convenientemente en el exterior de la ventana se formaba una capita de hielo, interrumpíamos la clase y nos íbamos al patio a correr para entrar en calor.

Al cabo de un año o por ahí, conseguimos que nos dieran una ayuda para poner radiadores eléctricos en las clases y así lo hicimos, gracias a los profes y compañeros de electricidad que hicieron la instalación.Aquello no ‘cargaba’ el aire, pero tampoco calentaba mucho

Recuerdo el gran ambiente que teníamos aún a pesar de que había quien se encargaba de meter palillos en el candado de la cadena de la puerta. Entrábamos por una ventana y, dábamos clase.
En determinado momento, gracias a haber hecho campaña por los centros de básica de los alrededores, aumentamos bastante el número de alumnos y, se nos quedó pequeño. Había que aumentar el número de aulas que, en principio, eran más grandes de lo que las necesitábamos.

El ayuntamiento nos cedió unas placas de escayola para hacer los nuevos tabiques de separación, pero nos equivocamos de obra y las cojimos de otra que era particular. Nos denunciaron a la Guardia Civil que nos sugirió la fórmula de ir a la obra del Ayuntamiento, coger las placas que teníamos cedidas y llevárselas al denunciante, así ellos no tenían que cursar la denuncia. Pues así lo hicimos, y apuntamos la aventura a nuestra historia particular.

Nos regalaron chinos para echar en el patio y uno de nuestros alumnos condujo el camión que trajo éste desde las canteras. Luego, entre un montón de nosotros, lo extendimos de manera conveniente.

miércoles, 2 de agosto de 2017

Año 2008-2009, curso primero de Bachillerato. Materia: «La Ciencia en el mundo contemporáneo». 37 Alumnoas, provenientes de las tres ramas que tenemos en el Insti en este momento. Tema relativo a la constitución y conformación del mundo. Me he llevado a clase un huevo cocido y uno crudo que he escogido de igual tamaño con especial cuidado. 

Estamos tratando de una descripción de cómo se puede «percibir» que en un ‘sólido’ hay un interior fluído que no obedece exactamente al movimiento exterior. Das vuelta a uno de los huevos, lo paras y levantas el dedo que lo ha sujetado. El huevo «crudo», para durante un momento pero, al quitar su sujección, continúa dando vueltas. El cocido no.

La atención en el grupo es variada. Los chicos que son de la rama científica -en general- participan e inquieren sobre lo que habíamos hablado de la variabilidad de situación de los «polos» terrestres, el cómo influirá ese fluido en el movimiento de rotación de la tierra, y así. Sin embargo, bastantes de los chicos «de letras» están distraídos, pasan del tema. Lo veo normal, en principio, parece ser que el tema no está en su centros de interés.

No obstante, aprovecho que lo que tengo entre manos y digo marcando un énfasis especial…»por cierto, estos colegas que están alrededor de la historia sabrán que aquí cerca, en Santa Fé (estamos en Atarfe) un personaje histórico utilizó los huevos para convencer a los Reyes Católicos de su sagacidad. A ver, (y me dirijo especialmente a los «de letras», que ya han comenzado a atender con más cuidado)….¿hay alguien aquí que sepa poner un huevo «de pie»?.Hay risas generalizadas, los más cercanos a la mesa del profe, cogen cualquiera de los dos huevos y tratan de ponerlos «derechos»…nada, imposible…

Sigo: «pues eso, señores, que Colón puso un huevo, de pie». Imposible, dicen. No «se pone»…

Como es conocido, casco un poquito el fondo del huevo y lo pongo derecho, tanto el cocido como el crudo…
Muchos de los alumnos que han estado atendiendo todo el rato me miran con cara interrogativa…me están preguntando con la mirada si estoy hablando en serio o en broma…
Yo he seguido normal. Digo que, como tantas cosas del mundo que nos rodea, hay que investigarlo. Que, encima de la mesa está la demostración y que, al parecer, esa habilidad permitió -dicen- firmar las capitulaciones.

Suena el timbre, final de la clase y sale la gente. ¿Toda?, no; han quedado un grupo, bastante numeroso. Me dicen: «Rafa, ¿no les vas a decir que estabas de broma?».
Digo, «no, que lo investiguen»….

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en el Blog viejastizas