ATARFE y Palestina, un año después del llamado “Plan de Paz”.
La situación de Palestina sigue deteriorándose. El “falso alto el fuego”, no impide que sigan las muertes, el hambre y los asentamientos mediante violencia. El colectivo “Atarfe por Palestina”sigue apoyando las iniciativas sociales para denunciar esta barbaridad e intentar frenarla. Damos difusión a la situación actual en Palestina en dos artículos:
- PALESTINA (OCTUBRE DE 2026): UN AÑO DESPUÉS DEL LLAMADO PLAN DE PAZ,
¿DÓNDE ESTÁ LA PAZ?
Un año después del acuerdo anunciado en octubre de 2025, la violencia continúa, la reconstrucción sigue bloqueada y millones de palestinos continúan sin poder vivir en condiciones dignas. ¿Era realmente un plan de paz? o ¿Es un acuerdo incapaz de garantizar los derechos y la seguridad de la población palestina?
Las cifras muestran la gravedad de la situación. Según el Ministerio de Salud de Gaza, a comienzos de octubre de 2026 se habían contabilizado 74.040 personas palestinas asesinadas y 175.168 heridas desde el inicio de la ofensiva. Desde el anuncio del alto el fuego, el 10 de octubre de 2025, se han registrado otras 1.439 muertes y 5.052 personas heridas, según el mismo organismo. Son cifras oficiales palestinas que reflejan una tragedia humana de dimensiones devastadoras.
Un año después, la palabra paz sigue chocando con la realidad cotidiana de Gaza.
GAZA: un alto el fuego encubre que la población sigue muriendo.
Más de dos millones de personas continúan desplazadas, viviendo entre ruinas, con escasez de agua potable y dificultades para acceder a alimentos, medicamentos y atención sanitaria. La reconstrucción apenas avanza y las condiciones de vida siguen siendo extremadamente precarias
La crisis humanitaria se agrava con las restricciones a las organizaciones de ayuda. En marzo de 2026, Médicos Sin Fronteras (MSF) denunció que Israel había impuesto medidas para impedir que 37 organizaciones humanitarias continuaran trabajando en el territorio palestino ocupado. MSF y otras entidades recurrieron esas medidas ante los tribunales israelíes. Cuando se limita la labor de quienes prestan asistencia médica y humanitaria, quienes más sufren son las personas enfermas, las familias desplazadas, las personas mayores y los niños.
La ayuda humanitaria debe llegar de forma suficiente, segura y continuada. No puede depender de decisiones políticas que pongan en peligro la supervivencia de la población civil.
LA INFANCIA y JUVENTUD PALESTINA: una generación en peligro.
La destrucción de Gaza también es la destrucción del futuro de su infancia. Según una evaluación publicada por Naciones Unidas en agosto de 2026, más del 90 % de los edificios escolares había sufrido algún tipo de daño y 518 de los 564 edificios escolares analizados (el 91,8 %) necesitaban reconstrucción completa o rehabilitación importante para volver a funcionar. En Educación Superior el 95% de los campus universitarios y el 100% de los centros de Formación Técnica y Profesional necesitan ser reconstruidos. Más de 625.000 alumnos y más de 22.500 docentes están en situación de vulnerabilidad extrema.
Detrás de estos datos hay niños y niñas que han perdido sus hogares, sus familiares, sus amistades y la posibilidad de asistir a clase con normalidad. El trauma, la orfandad, las heridas, la discapacidad, el hambre y los desplazamientos repetidos dejan consecuencias físicas y psicológicas que pueden acompañarlos durante toda su vida.
¿Qué futuro puede construirse cuando se destruyen las escuelas, se debilita la atención sanitaria y se obliga a la infancia a crecer entre el miedo y las ruinas?
No podemos permitir que estos niños se conviertan en una generación perdida ni que su sufrimiento desaparezca de la agenda internacional.
CISJORDANIA: la violencia ha aumentado.
La situación tampoco puede entenderse sin mirar a Cisjordania, incluida Jerusalén Este. La Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de Naciones Unidas (OCHA) ha documentado un aumento de la violencia de los colonos, las restricciones de acceso a las tierras y los desplazamientos de comunidades palestinas. En agosto de 2026, Naciones Unidas informó de que 3.800 palestinos habían sido desplazados durante ese año por la violencia de los colonos, las demoliciones y los desalojos. La organización también señaló que se habían documentado más de 1.430 incidentes relacionados con ataques de colonos durante ese periodo.
Gaza y Cisjordania forman parte de una misma realidad de vulneración de derechos. La población palestina tiene derecho a vivir sin violencia, sin desplazamientos forzosos y sin perder sus hogares ni sus medios de subsistencia.
¡Palestina necesita justicia, no falsas promesas!
¡Por el derecho del pueblo palestino a decidir su futuro!
¡Viva la solidaridad internacional entre los pueblos!
COLECTIVO ATARFE «POR PALESTINA»