Síndrome de Trastorno de déficit de atención por hiperactividad (TDAH). Ayudemos a nuestros hijos

Síndrome de Trastorno de déficit de atención por hiperactividad (TDAH). Ayudemos a nuestros hijos

Un grupo de madres (Guerreras de corazón naranja) nos hemos unido para dar voz a toda esa comunidad de familias afectadas por el TDAH.

Nuestra pelea, dar luz en la oscuridad, poner voz al silencio, ofrecer ojos a lo invisible, hablar lo más alto que se pueda sobre el TDAH. Necesitamos que no sólo se entienda ni se apoye a nuestros hijos, si no a los muchos afectados que conviven y luchan diariamente con este trastorno. Niños que desde su más tierna infancia son juzgados, etiquetados, aislados y humillados ya no solo por sus iguales, si no por la sociedad en general, pero nuestra gran pelea es por su educación en las escuelas, hay muchos profesores que no entienden y no apoyan a nuestros hijos por su falta de implicación y formación ante este trastorno.

Miramos atrás y recordamos siendo muy pequeños, agotarnos con tan sólo observarles. Cuando aún no andaban, que se desplazaban sin necesidad de levantarse del suelo. Su fuerza, su intensidad, su permanente inquietud. Imaginábamos que eran niños despiertos. No te preocupes, escuchábamos, los niños tienen que moverse… “Yo prefiero un niño movido que un niño mueble”, bromeaban… Recordamos esas sonrisas seductoras capaces de atrapar la más esquiva de las miradas. Recorrer caminos y aceras corriendo detrás de él cuando salíamos de casa. Cuando el TDAH aterriza, sin avisar, en nuestras vidas… sin nombre todavía… sin recursos, sin motivos, sin entenderlo… como una barca que te lleva a la deriva. Es entonces es cuando comenzamos buscando el Norte, sin una senda que nos guíe. Hace que nos sintamos solas, cada vez más perdidas. Es entonces cuando el diagnóstico parece que trae un soplo de aire a nuestra desorientada vida.

Quién nos iba a decir que la época escolar se iba a convertir en una montaña rusa llena de altos y bajos en la cual nunca pensamos vernos. Comienza una época en la que nos damos cuenta que nuestros hijos no son comprendidos. Desde bien pequeños empezamos a ver notas como: su hijo no respeta normas, su hijo no es capaz de estar sentado, su hijo no respeta a sus compañeros, su hijo no presta atención, su hijo no trae el material, su hijo no hace las tareas, su hijo ha pegado a un compañero, si su hijo sigue así se le abrirá parte de incidencias, si no es capaz de controlarse será expulsado por la acumulación de partes y un sin fin de notas que para nada son positivas. Nuestros hijos sufren TDAH un trastorno del neurodesarrollo desarrollo cuya sintomatología nos recuerdan los profesores cada día en sus constantes notas, con sus constantes llamadas del centro quejándose del comportamiento de nuestros hijos. Basta ya….!!!

Sabemos cómo son nuestros hijos, luchamos día a día con sus dificultades en el hogar, pagamos terapias, buscamos a psicólogos que les puedan ayudar en sus dificultades. Necesitamos que entiendan y apoyen estas dificultades de nuestros hijos, dificultades que les crean ansiedad, que les crean frustración, que les baja su autoestima y que en muchas ocasiones llega a una depresión infantil que acarrean el resto de su vida.

Queremos unos hijos sanos mentalmente, que lleguen a su edad adulta con herramientas que les ayuden en su día a día. Y desde luego si la sociedad y las escuelas no hacen nada por mostrar su ayuda, los padres solos no podemos. Pedimos empatía, pedimos comprensión del TDAH y pedimos que ayuden a nuestros hijos, ¿de verdad es mucho pedir?