En el número 10 DEL MIRADOR DE ATARFE EN PAPEL del años 2002 podemos leer: 

NUESTRO PERSONAJE: LA ORQUESTA SIBONEY

Ahora cuando operaci—ón triunfo invade como un cicló—n, la televisi—ón, la prensa y acapara conversaciones. Ahora cuando la mœúsica enseña su perfil y lo mas normal se convierte en moda. Ahora cuando en unos meses personajes totalmente desconocidos han logrado convocar a millones de personas y cada uno esgrime las razones mas convincentes para dar consistencia a su razonamiento ¿cua‡les pueden ser los
motivos? Probablemente sea la múœsica.

La mœúsica, comunica, trasmite, convoca, siempre ha sido as’í, la mœúsica lleva su operació—n triunfo ligado en sus notas aunque tambiéŽn la suerte juega su papel y la televisió—n en este caso la destapa.

Hubo otro tiempo, en la dŽcada de los 50 cuando no se disponía de televisi—ón, y el cine apenas dibujaba su color, tambiŽén la mœúsica llevaba ilusió—n, diversi—ón, entretenimiento.

Aqu’í en Atarfe la disolución de la banda municipal propicio la formació—n de grupos musicales que se uní’an en peque–ñas formaciones para animar la fiestas de los pueblos JosŽé Garcí’a (Pepe el de las Monjas) se encargo por su amor a la mœúsica de ir formando pequeñ–os grupos para actuar donde se les requerí’a (desde Atarfe a Nivas con la múœsica a cuestas) JoséŽ Garc’ía, Daniel Castillo, Juan Manuel Carmona, Miguel
Ángel Carmona y Almagro formaron el primer grupo de Atarfe con el nombre de la Orquesta Siboney.

La múœsica consegu’ía alegrar la vida, llevaba diversi—ón, endulzaba los sentidos, marcaban su ritmo con notas de foxtrot, pasodobles, habaneras… y los múœsicos atendí’an su profesiones como el caso de Pepe que se enorgullece de ser uno de los primeros taxistas de este pueblo conduciendo un flamante «buggy»

La orquesta Siboney despuŽés de haber pasado por su academia particular o sea la banda municipal, despuŽés de recorrer los pueblos de la provincia, de cambiar de vez en cuando algœún componente creció— en demanda tocaron en las fiestas de Almer’a, M‡álaga y pueblos de estas ciudades.

Pero a la orquesta le hacia falta una voz, durante un tiempo Francisco JimŽnez «Jarrillo» interpretaba las canciones, Pepe conoció— al (Bisbal) granadino del momento Paquito Rodr’íguez y lo incorporo a la orquesta, la llegada del cantante trajo consigo algunos cambios. Desaparecí’a la Orquesta Siboney y pasaba a llamarse los Megatones.

El grupo inund—ó los pueblos de Granada con las canciones de la Žépoca, La voz de Paquito y las melod’ías de canciones como (En los Jardines de Granada, As’í es mi Granada, Mujer Granadina…) la mœúsica ayer y hoy poní’a su granito de alegr’ía en el corazó—n de los jó—venes de esa déŽcada.

La fama llega, pero tambiéŽn se escapa entre los dedos de los añ–os y el tiempo cambia de estilo, de ritmo, Las canciones que, dí’a a dí’a, acompañ–aron a nuestros padres y abuelos las canciones que hací’an sonar la Orquesta Siboney y los Megatones se trasforman con los nuevos grupos de Atarfe, de Granada, todos pasan, hoy es operaci—ón triunfo y mañ–ana …

Tal vez tengamos mejores mœúsicos, mejores voces, seguro que los chicos de operació—n triunfo ganaran much’ísimo mas dinero y má‡s fama de lo que habí’an pensadoy much’ísimo mas que nuestros paisanos, pero desde luego la porci—ón de alegrí’a, diversió—n, entretenimiento y sue–ños de los a–ños 50-60 de la Vega de Granada les pertenece a la orquesta Siboney y Megatones.

FOTO: Grupo Siboney del facebook atarfe fotos y costumbres de Antonio Zurita