La Semana Santa de Granada es una celebración donde historia, arte, espiritualidad y paisaje se entrelazan. Desde sus raíces en el siglo XVI hasta su consolidación moderna, ha evolucionado sin perder su esencia: una profunda devoción expresada en un marco monumental único.


El poeta granaíno vivió su Semana Santa más especial en el año 1929. Fue en esas fechas cuando Dalí decidió poner distancia en la relación entre ambos, lo que provocó que Lorca entrara en una profunda depresión. Fue entonces cuando decide salir en procesión y portar la Cruz de Guía de Santa María de la Alhambra.

Este no fue su único acercamiento a la Semana Santa, años antes, en 1921 conoció junto a Manuel de Falla las procesiones de Sevilla. Y posteriormente, en 1932 Federico viajó hasta la ciudad de Cuenca acompañado por Rafael Martínez Nadal y Carlos Morla Lynch.

📸 Fuente imágenes: Ideal.

 

 

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