«En torno al desarrollo de la comarca de la Vega Alta (Atarfe)» por Julio Rodríguez López
La abundancia de análisis macroeconómicos de carácter nacional y regional contrasta con los menos frecuentes estudios disponibles sobre las posibles vías de desarrollo a nivel local o comarcal.
Las Peculiaridades que tiene la comarca de la Vega Alta de Granada estimulan el interés de desarrollar estudios de carácter más restringido a fin de reflexionar sobre la situación actual y las perspectivas económicas de futuro de las ciudades integradas en dicha comarca.
En el presente trabajo se resumen, en primer lugar, las circunstancias históricas que explican la actual situación socioeconómica de la comarca de la Vega Alta.
A continuación, se comentan los datos más significativos respecto de la economía de Atarfe, el principal núcleo de la comarca, y se plantean las posibles vías de desarrollo futuro de la comarca mencionada.
El inicio del siglo XX supuso para la comarca de la Vega Alta un cambio de signo en el comportamiento demográfico. En la segunda mitad del siglo XIX había tenido lugar un estancamiento demográfico y económico, debido a la crisis de los cultivos tradicionales (cáñamo y lino), junto a la ruina del viñedo por la filoxera.
A partir de 1900, con la implantación del cultivo de la remolacha, se superó la crisis agrícola, se estableció la industria azucarera y se produjeron fuertes crecimientos en la población.
Durante la posguerra civil se inició la crisis de la remolacha, en forma de pérdida relativa de precio, provocando un nuevo estancamiento demográfico en toda la comarca, con carácter dispar, pues Atarfe mantuvo significativas tasas de crecimiento en su población, al pasar de 5.785 habitantes en 1940 a 8.036 en 1960.
Después de 1960 cambió el modelo de ocupación urbana, reduciéndose gradualmente el peso de la actividad agroindustrial (azucareras). La concesión, a Granada del Polo de Desarrollo Industrial en 1969 y la crisis de las explotaciones agrarias condujeron a un contexto en el que aumentaron de forma notable las actividades secundarias (sobre todo la construcción) y terciarias en el cinturón de Granada.
El declive de la industria de Atarfe se inició en los años setenta. La crisis económica se extendió rápidamente a los sectores industriales y de modo más intenso á las industrias de carácter tradicional. La competencia de la capital y de otros municipios de la vega (polígonos industriales de Juncaril y de La Unidad) fueron determinantes en la progresiva pérdida de importancia de la industria en Atarfe
La población de Atarfe ha pasado de 8.993 habitantes en 1981 a 10.620 habitantes en 1995, lo que refleja la vuelta a un cierto dinamismo demográfico. El número de hogares se elevaba, según el último censo (1991), a 2.778. Los datos relativos de población revelan la presencia de una recuperación de Atarfe en los años ochenta, recuperación que parece haber perdido algo de fuerza en los años noventa, a la vista de la evolución seguida por la participación de la población de Atarfe en el conjunto del área metropolitana.
Entre 1981 y 1991 la participación de Atarfe aumentó desde el 2,45% al 2,48% del conjunto de la población de dicha área, produciéndose un cierto retroceso en 1994 y 1995.
El censo de población y viviendas de Atarfe de 1991 reveló la existencia en ésta ciudad de una población de poco más de diez mil habitantes a 1 de marzo de 1991, de los qué 3.561 eran activos y 6.477 eran inactivos, lo que revela una baja tasa de actividad, en torno al 33,5% del conjunto de la población. El total de ocupados era de 2.491, de los que el 9,6% trabajaban en el sector primario, básicamente agricultura, el 29,3% lo hacía en la industria, el 15,3% en la construcción y el 47,7, en los servicios.
En relación con el conjunto de la provincia de Granada dicha composición del empleo revela un sensible mayor peso de la industria en Atarfe, así como una presencia también elevada de la construcción.
La agricultura y los servicios pesaban menos en Atarfe que en el conjunto provincial. Esta composición del empleo de Atarfe resulta más positiva que la de la provincia, por la notable capacidad de arrastre de la industria, así como también destaca el hecho de que el empleo primario tenga una presencia equivalente al del conjunto de España, frente al exceso de población activa agraria de la provincia de Granada.
En cuanto a los datos de desempleo, según el INEM, el número de parados en Atarfe ascendía a 636 personas a 30 de junio de 1996. La reducción en el número dé desempleados registrados ha sido significativa en los últimos años, ya que a 31 de diciembre de 1994 dicho total se elevó a 816 personas. Las mayores reducciones en el número de parados se ha producido en los sectores del comercio y la hostelería, así como en la construcción.
El retroceso del número de parados revela la presencia de la recuperación en este término municipal.
En cuanto a la situación actual de los sectores productivos en la comarca, la agricultura se ha concentrado en cosechas de alta productividad (maíz, hortalizas y tabaco). Ello ha sido posible por la buena calidad de sus tierras. Sin embargo, la agricultura comarcal sigue mostrando deficiencias que ya existían en el pasado: baja rentabilidad de las explotaciones agrarias, existencia de una propiedad minifundista que ha impedido una mayor mecanización, carencia de una ganadería de apoyo intensivo y por último, la falta de una mínima organización cooperativa.
Si a esto se le añade que la comercialización no es gestionada por los mismos agricultores, se comprende la tendencia al declive en el subsector agrícola en la comarca.
Respecto al sector industrial, éste se sustenta en la explotación de trece canteras existentes en el municipio y en la actividad de transformación de la piedra extraída. Existen hasta nueve fábricas de elaboración y transformación del mármol, además de fábricas de terrazos, una planta de áridos y numerosos talleres artesanales.
Asimismo, es destacable la implantación del sector de la madera, con la presencia de carpinterías., fábricas de muebles y aserraderos.
El sector construcción ha experimentado un fuerte dinamismo en los últimos años tal y como revela la evolución del número de viviendas iniciadas en Atarfe: 255 en 1993, 219 en 1994 y 166 en 1995, con un notable peso de la VPO. Estos datos revelan la presencia de una actividad constructora residencial importante en 1993-94, por encima de la presencia de Atarfe en la población y de la provincia, y de un cierto estancamiento de dicho su subsector en 1995, de forma paralela a lo sucedido en el conjunto nacional.
La construcción residencial no va a experimentar crecimientos muy destacados en los próximos años.
Dicha actividad va ligada a la demanda, y la compra de vivienda depende profundamente de las expectativas y del proceso de creación de hogares, variables estas muy ligadas a la coyuntura económica general.
Vías para el futuro desarrollo de Atarte.
La situación anteriormente descrita hace evidente que la política municipal debe crear las condiciones que faciliten las, actuaciones que inciden en la creación de empleo y en un mayor desarrollo económico y social de Atarfe. Ello exige reforzar el tejido económico con nuevas actividades.
Conviene aprovechar las ventajas locacionales de Atarfe, como es el caso de la proximidad a la capital y el fácil acceso a las principales vías de comunicación de la provincia (A-92, Bailén-Motril, estación de ferrocarril con conexión a Bobadilla).
Los ejes sobre los que se está potenciando el desarrollo económico de Atarfe son los siguientes:
-Creación de suelo industrial.
Ello ha permitido facilitar el establecimiento de PYMES, potenciándose a través de iniciativas municipales las incluidas en el sector servicios. La disponibilidad de suelo industrial urbanizado a precios asequibles ha sido el eje fundamental de estas actuaciones.
-Movilización y potenciación de los recursos locales ociosos o infrautilizados:
Atarfe cuenta con recursos susceptibles de una mayor y mejor explotación, tales como las canteras de mármol, yacimientos de agua termales y posibilidades turísticas de gran interés, que se pueden potenciar, lo que exige la presencia de empresas suficientemente capacitadas y el apoyo de los órganos de promoción económica regional y provincial .
-Potenciación y desarrollo del turismo industrial.
La titularidad del Ayuntamiento de Atarfe de monte público en «Sierra Elvira» y su protección por el Plan Especial de Protección del Medio Físico permite adecuar la zona conforme a una serie de posibles iniciativas. Se podría crear un parque recreativo de influencia intraprovincial, potenciando el mantenimiento autosuficiente del propio espacio, generando una base de actividades económicas creadoras de empleo. Naturalmente, un mayor desarrollo de la actividad y del empleo en Atarfe depende no sólo de las actuaciones promocionales del ayuntamiento, sino de la evolución general de la economía en el Área Metropolitana de Granada y el conjunto de Andalucía.
El conjunto de municipios integrados en el Área conseguirá mayores ritmos de crecimiento y un mayor desarrollo general si se desarrollan políticas urbanísticas coherentes entre todos los municipios y si se establece una cierta distribución del trabajo entre las distintas localidades.
La proximidad a una acumulación de población de casi 500.000 habitantes como es la del conjunto del Área Metropolitana, la buena comunicación con el resto de las ciudades del Área y de Andalucía, el mayor dinamismo poblacional de una ciudad de expansión como Atarfe, pueden ser factores importantes en los próximos años.
La colaboración de Atarfe con los municipios más próximos, como es el caso del Consorcio «Sierra Elvira», en materia de suministro de determinados servicios públicos es otro elemento destacado de la actual estrategia municipal. El papel del ayuntamiento es también importante en lo que se refiere a la presencia de una cierta oferta de viviendas de precio asequible para los niveles de ingresos medios de la población. Atarfe debe mantener su actual parque industrial, factor de arrastre de otras actividades productivas, sin renunciar a desarrollar nuevos focos de base productiva.
La práctica continua de una política urbanística proclive al desarrollo económico y no limitada estrictamente a la autorización de licencias de construcción, como es el caso de la actual política municipal, es una condición necesaria para la generación de nuevos empleos y actividades. Esta política debe seguir favoreciendo la existencia de empresas y actividades capaces de competir y de generar valor añadido en un contexto de globalización de la economía mundial.
La crónica ausencia de empresariado y la debilidad secular del tejido productivo de la comarca, de Granada y de Andalucía, fuerzan a que la corporación municipal desempeñe un papel dinamizador a todas luces necesario. El estricto juego del mercado no parece pueda por sí mismo llevar a una mayor potenciación de la base productiva.
El modelo mixto de política económica municipal, la colaboración de las entidades financieras de ámbito regional, la colaboración de los agentes sociales son, pues piezas relevantes del futuro económico de esta parte de la provincia de Granada.
FOTO: Vista general de Atarfe (año 2001)
Artículo editado por Corporación de Medios de Andalucía y el Ayuntamiento de Atarfe, coordinado por José Enrique Granados y tiene por nombre «Atarfe en el papel»