17 octubre 2026
Vientos del pueblo me llevan,
vientos del pueblo me arrastran,
me esparcen el corazón
y me aventan la garganta.
…Asturianos de braveza,
vascos de piedra blindada,
valencianos de alegría
y castellanos de alma,
labrados como la tierra
y airosos como las alas;
andaluces de relámpagos,
nacidos entre guitarras
y forjados en los yunques
torrenciales de las lágrimas;
extremeños de centeno,
gallegos de lluvia y calma,
catalanes de firmeza,
aragoneses de casta,
murcianos de dinamita
frutalmente propagada,
leoneses, navarros, dueños
del hambre, el sudor y el hacha,
reyes de la minería,
señores de la labranza,
hombres que entre las raíces,
como raíces gallardas,
vais de la vida a la muerte,
vais de la nada a la nada:
yugos os quieren poner
gentes de la hierba mala,
yugos que habéis de dejar
rotos sobre sus espaldas… Vientos del pueblo me llevan (Miguel Hernández)
 
Según el diccionario de la Real Academia de la Lengua Española aventar en su primera acepción significa “hacer o echar aire a algo”. En su segunda podemos leer “echar al viento algo, especialmente los granos que se limpian en la era”. En nuestro pueblo también he escuchado el término ablentar, ambos sinónimos.
 
Y es que era una tarea habitual y corriente sobre todo en las Eras, lugar donde transportaban las mieses y allí una vez depositadas tras ser trilladas, la parva era limpiada utilizando horcas, palo de madera que remata en dos o más púas hechas del mismo palo, que sirve para dar vuelta a la mies. También pueden ser metálicos y se les llama biergos.
 
Posteriormente el grano era tamizado con una criba o con un cedazo, instrumento circular compuesto de un cerco de madera y una red metálica, más o menos tupida, Estos trabajos agrícolas son los que reflejan la fotografía que ilustra la Gacetilla de hoy, cortesía de María Victoria Correa.
 
En este fantástico documento gráfico podemos observar como las tareas agrícolas eran realizadas por hombre, mujeres y niños. Mientras que para los primeros estaban reservadas las faenas más duras, mujeres y niños también participaban en tareas de limpieza de la era, antes de esparcir las mieses.
En el fondo, se vislumbra un carromato y alguna que otra caballería.
 
Aquellos lectores más entendidos que yo en el mundo agrícola, pueden corregirme y o aportar otras cosas que se me han escapado.
 
Gacetilla y curiosidades elvirense