«Las golondrinas, los aviones y los vencejos» por José Enrique Granados
Volverán las oscuras golondrinas/ en tu balcón sus nidos a colgar, /y otra vez con el ala a sus cristales/ jugando llamarán. (Gustavo Adolfo Bécquer)
Hace unas semanas en la fachada del Casino de Labradores colgaba una pancarta que anunciaba una Fiesta de la Primavera para inaugurar la temporada del patio. Me llamó la atención y al fotografiarla observé como del alero del edificio han desaparecido muchos de los nidos de aviones que en él había
.
En la década de los ochenta, los nidos fueron eliminados por una decisión bastante desacertada de la junta directiva de la sociedad en connivencia con el consistorio atarfeño. Aunque de aquello han pasado ya más de cuarenta años y la actual existencia de huecos no es consecuencia de aquella acción, propongo que el próximo otoño y mediante financiamiento colectivo (Crowdfunding) se instalen nidos artificiales para mitigar la pérdida de hábitat para ellos. Hay que poner de manifiesto que los hirundidos, familia de aves a la que pertenecen aviones y golondrinas muestran una fuerte fidelidad por su lugar de cría.
No podemos olvidar que las golondrinas, los aviones y los vencejos son aves protegidas por las leyes europeas, nacionales y por convenios internacionales (Directiva Europea de Aves, Ley 42/2007, de Patrimonio Natural y Biodiversidad, Convenio de Berna). Todas ellas están incluidas en el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial (LESRPE), lo que significa que son merecedoras de una atención y protección particular en función de su valor científico, ecológico o grado de amenaza, entre otras.
Además, consumen enormes cantidades de moscas y mosquitos, por lo que son nuestros aliados para nuestra salud.
¿Nos animamos, para que el año próximo tengamos una verdadera fiesta de la primavera?