PSOE, PP e IU reprueban al portavoz de Vox en Atarfe por compartir «bulos» tras la agresión a un vecino

Pedían también su dimisión al considerar que con su actitud contribuía a «generar alarma, hostilidad y confrontación vecinal» · El edil rechazó irse y critica que lo que molesta a los demás partidos «no es la violencia sino quién hable de ella»

La mayoría del pleno municipal del Ayuntamiento de Atarfe, con los votos a favor del PSOE e IU, en el Gobierno de coalición; y del PP, han reprobado al portavoz del grupo municipal de Vox, Francisco Álvarez, al que han acusado de compartir «bulos» después de la agresión sufrida por un vecino el pasado 18 de mayo, a raíz de lo que se vertieron comentarios en redes sociales que apuntaban a la presunta implicación de ciudadanos magrebís, aunque finalmente ha sido un joven español el detenido por estos hechos.

La moción contemplaba reprobar públicamente al portavoz por la «difusión y amplificación de informaciones falsas que han contribuido a generar alarma, hostilidad y confrontación vecinal», así como pedir la dimisión del concejal al considerar que su actuación es «incompatible con la responsabilidad institucional y la convivencia democrática». Del mismo modo le pedían que retirase las publicaciones aludidas y que rectificara y disculpas públicas a la ciudadanía y las personas afectadas. El pleno también condenó cualquier manifestación de «violencia, racismo, xenofobia o difusión de bulos que alteren la convivencia democrática en Atarfe».

El detonante de la crispación
Los hechos se remontan a la tarde del 18 de mayo, cuando tuvo lugar en el municipio una agresión sufrida por un vecino de avanzada edad, unos hechos que generaron «una lógica preocupación social y una importante repercusión vecinal», según recogen los partidos en el texto de su moción de reprobación.
Antes de que existiera denuncia formal y de que se produjera la detención del presunto autor de los hechos, relatan, «comenzaron a difundirse públicamente en redes sociales y distintos espacios digitales mensajes que atribuían de manera infundada la agresión a tres hombres magrebís».
Esta atribución se realizó » sin contraste oficial y esperar a los cuerpos y fuerzas de seguridad del estado,lo que  provocó un grave clima de alarma social, de señalamiento colectivo a vecinos y vecinas migrantes residentes en el municipio».
La propia Guardia Civil informó con posterioridad de la detención de un joven español y vecino de Atarfe, aunque «el daño ya estaba hecho, la propagación inicial del bulo, desencadenó mensajes racistas, amenazas, llamamientos explícitos a la la violencia».

Según consta en el documento de la moción, Álvarez fue uno de los que «contribuyó» en su condición de concejal a «legitimar informaciones falsas, alimentar el enfrentamiento vecinal y generar clima de hostilidad impropio de una sociedad democrática», por lo que los responsables públicos tienen la obligación de evitar propagar informaciones falsas, mensajes de odio o dinámicas de confrontación social.

«Así mismo, en diversas publicaciones se llegó a señalar públicamente a concejales y representantes institucionales acusándolos de mirar a otro lado, generando una dinámica de hostigamiento y descrédito institucional incompatible con los principios democráticos y el respeto debido a la representación pública», recoge el documento.

La moción también califica de «intolerable» cualquier forma de «violencia, amenaza o agresión, independientemente de quien sea su autor, nacionalidad, religión o condición personal» y añade que la defensa de la seguridad y de la convivencia «nunca puede sustentarse en el odio, el racismo, los bulos o a incitación al enfrentamiento social».

De este modo, califican de «irresponsable» utilizar hechos concretos para «generar alarma social, estigmatizar a colectivos enteros y deteriorar la imagen pública de Atarfe mediante mensajes no contrastados, contribuyendo a dañar el tejido social y económico del municipio».

«Atarfe no puede permitir que se normalicen discursos basados en el enfrentamiento vecinal. Las instituciones públicas deben ser lugar de convivencia y respeto», concluyen.

«Quieren sacar votos que se basan en el odio»

El momento de mayor tensión en el pleno se produjo durante las intervenciones de los distintos grupos políticos, de menor a mayor representación.

De este modo, la alcaldesa de Atarfe, la socialista Yolanda Fernández, censuró que el edil de Vox se basara en un «comentario de un miembro anónimo de un grupo» para «copiar» en su perfil y pedir información «organizando toda la infraestructura» que tienen.

«La verdad de Atarfe es que las personas emigrantes que tenemos están integradas en los colegios, en los deportes, en las empresas, en las asociaciones y hacen vida muy respetable en nuestro pueblo», defendió la regidora municipal ante un pleno con más asistencia de lo habitual, al personarse simpatizantes de Vox así como vecinos de la comunidad migrante y de otros partidos.

Fernández censuró que con la «mentira» se movilice al pueblo «con falsedades y bulos» y garantizó que en caso de ser verdad se pondrían «todos los medios».

«La realidad es que queréis vender para sacar votos que se basan en el odio y lo que predomina es la mentira, pero yo tengo una responsabilidad muy grande», argumentó.

La regidora insistió en que lo difundido y compartido por el concejal de Vox «no es la verdad» y defendió que no va a «consentir» estas situaciones en Atarfe, su pueblo.

«El problema se llama Fran Álvarez»

Entre la intervención más dura se encuentra la del portavoz del PP de Atarfe, Antonio Díaz, quien definió la situación con que «el problema se llama Fran Álvarez», del que dijo que sentiría «vergüenza» de ser uno de los votantes de Vox las pasadas Municipales.

«Nosotros no tenemos nada en contra de Vox, no va contra Vox ni sus siglas, va de usted Fran, responsable de todo, es quien ha confrontado, quien ha alentado el enfrentamiento, ha traído bulos, tensión y crispación, no es algo puntual», interpeló Díaz.

El portavoz ‘popular’, que dio libertad de voto a sus cinco concejales, reiteró que Álvarez viva «permanentemente en la confrontación» y lo acusó de actuar como «un lobo solitario buscando la presa débil» con la finalidad de «necesitar el enfrentamiento con todo el mundo».

Antonio Díaz aseveró que «cuando alguien juega con la convivencia de mi pueblo yo sí doy un paso adelante» y le recordó haber conseguido «lo que nadie», que es que todos los grupos políticos se pusieran de acuerdo.

«Ha habido gente que ha tenido miedo en este pueblo, somos conscientes de la gravedad y eso no es política, puede acabar en una desgracia», afirmó Díaz, quien dijo que Vox «no merece» el representante que tiene: «Usted no es de fiar, no es de palabra, esto le viene grande».

Antonio Díaz también defendió a su partido ante «las acusaciones gravísimas» que aseguró que el edil de Vox ha vertido sobre él: «No me va a dar lecciones a mi ni a este grupo de nada, lo que está haciendo con su política es una vergüenza. Todas las insinuaciones que han hecho en redes sociales son gravísimas».

«Para el PP hoy no hay 17 concejales, sino 16, el grupo Vox no existe mientra sea usted el portavoz, con las malas personas no se camina (…) no voy ni a tomar un café, haga el favor de no volver a publicar ni atacar a este grupo político», insistió.

Por último, más allá del sentido de la moción, recordó a la alcaldesa que la percepción de los vecinos es que «algo no va bien» y le instó a «tomarse en serio» este asunto, porque «cuando la gente siente abandono o no hay presencia policial suficiente aparecen los extremos, los bulos y quien intenta sacar provecho de la política del miedo».

Un relato de «inseguridad»

La portavoz de IU y teniente de Alcaldesa, Jennifer García, defendió que la moción va contra una «forma irresponsable» de hacer política, basada en el «señalamiento y la desinformación, algo que es el ADN de Vox».

«Construir un relato de inseguridad contribuye a deteriorar la imagen de nuestro pueblo y fracturar el tejido social que tanto ha costado, no solo la imagen, sino la convivencia entre vecinos y vecinas», apuntó.

Atarfe, añadió, no «tolerar los bulos» ni el «señalamiento de colectivos enteros» por el hecho de ser migrantes o tener un determinado origen. «En una democracia la responsabilidad penal es siempre individual, no colectiva», arguyó.

«No me van a callar»

Durante su intervención, el portavoz de Vox, Francisco Álvarez, comenzó asegurando que no iba a dimitir por lo que, a su juicio, «muchos vecinos de Atarfe llevan mucho tiempo sufriendo y denunciando en la calle».

«No voy a callarme porque tres partidos hayan decidido utilizar el pleno para intentar señalar y peseguir políticamente al portavoz de Vox», aseguró el edil, quien apuntó que la moción iba contra él directamente y no contra la violencia.

Acompañado de algunos representantes de su partido a nivel provincial, entre ellos el diputado Gustavo de Castro; Álvarez defendió su actuación, pues «solamente», añadió, se había «limitado a reproducir una denuncia pública en redes sociales y en los medios de comunicación de una paliza por parte de la familia y los testigos».

Según el concejal, el «problema» para PSOE, PP e IU «no es la violencia, sino quién hable de ella». «La imagen de un pueblo no se protege ocultando los problemas, sino afrontándolos, los vecinos saben lo que está ocurriendo», afirmó.

Luis F. Ruiz

FOTO:La votación salió adelante con 14 votos a favor y dos en contra. Foto: Youtube Ayto. de Atarfe

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